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El ataque de las babosas colonizadoras asesinas procedentes de España

El ataque de las babosas colonizadoras asesinas procedentes de España
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Gran Bretaña, la Pérfida Albión, no solo ha sido atacada por la Armada Invencible Española, sino también lo está siendo por un ejército de babosas asesinas que llegan hasta la isla desde España.

El problema de las babosas es que son hermafroditas y se reproducen muy deprisa: en pocas semanas pueden pasar de ser dos o tres a pasar a ser decenas de miles. Son, para muchos agricultores, una plaga demoníaca.

Pero las babosas españoles tienen problemas añadidos. Entre otros, son especialmente insidiosas oteando lo que pueden comer. Y se lo comen casi todo, desde un ratón muerto hasta ajos o cebollas. Y también destruyen plantas que normalmente otras especies de babosas no tocan.

Esta babosa española es la Arion vulgaris, y hace relativamente poco tiempo que ha llegado a Reino Unido. Para Jules Howard son casi una especie procedente del espacio exterior, tal y como lo describe Jules Howard en su libro Sexo en la Tierra:

Por lo poco que se conoce de su historia y de cómo consigue colonizar lugares tan rápido, es casi como si una nave espacial la hubiera dejado caer en la Tierra. Se cree que procede del sur de España y que ha ido avanzando (lentamente, claro) hacia el norte y el este durante el último medio siglo.

800px Arion Vulgaris 3

La babosa española ha ido llegado a este ritmo a diferentes países:

  • -Suiza: 1956.
  • -Italia: 1965.
  • -Alemania: 1969.
  • -Austria: 1971.
  • -Bélgica: 1973.
  • -Noruega: 1988.
  • -Finlandia: 1990.
  • -República Checa: 1991.

La babosa española arrasa los campos, se multiplica por doquier, y es una máquina de supervivencia que capaz de salir adelante en lugares realmente áridos pero que se encuentra a sus anchas en los lugares húmedos.

Su piel viscosa la protege de la sequedad; pone huevos de cáscara dura capaces de sobrevivir al peor clima posible; sus sentidos se han agudizado para encontrar el rastro de alimentos que, en entornos desérticos, a menudo son escasos y lejanos.

Además, los depredadores británicos parecen rehuir a la babosa, la deben considerar demasiado viscosa, lo que permite que campe a sus anchas. La clave parece residir en evitar que las babosas tengan tanta vida sexual y se reproduzcan descontroladamente, pero ello no es nada fácil porque las técnicas empleadas también tienen efectos secundarios indeseables:

Por ejemplo, los molusquicidas (veneno para babosas) que se vaporizan pueden acabar en acuíferos y exterminar también a los caracoles nativos (lo que posiblemente contribuiría al florecimiento de algas). Del mismo modo, las bolitas contra babosas se han asociado en el pasado a la muerte de ranas. Otra opción es la introducción de parásitos nematodos en poblaciones de invertebrados indeseados, como las babosas, aunque no está claro si sería una medida efectiva con las babosas españolas, que parecen bastante resistentes a este tipo de gusanos.

También se ha probado a introducir machos estériles. Manipular las feromonas. Se está incluso estudiando a fondo su genética para encontrar puntos débiles que atacar. De momento, nada parece detener el ataque de las babosas colonizadoras procedentes de España.

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