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E.T., teléfono, mi casa...

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Todos nos hemos encontrado alguna vez en esta situación.

Se nos acerca una persona de aspecto curioso mientras paseamos por la calle, y nos pregunta algo que no entendemos, señalando un mapa.

Nosotros, que de inglés sabemos un rato, le respondemos un “Sorry, I don’t understand you”. Pero vemos que algo no funciona cuando la expresión del extranjero refleja una mayor incomprensión que la nuestra.

Tras un rato de gestos, guiños y caras raras, el chico opta por sonreírnos amablemente, y buscar a alguien más cualificado para la tarea.

Normal, el chico era de Grecia, y sólo hablaba su idioma natal.

Ahora pongámonos en la situación de que el extranjero no viene de Grecia, sino de fuera de nuestro planeta.

Somos el primer ser vivo y racional que ven en todo su trayecto intergaláctico, y quieren charlar con nosotros amigablemente. Pero claro, en la escuela de idiomas de la esquina, no daban… eso que hablan.

¿Es que ningún científico se ha planteado esta duda?

Pues al parecer, hay gente que trabaja en ello. Entre ellos, John Elliot, de la Leeds Metropolitan University, quien está desarrollando un software que permita identificar y traducir, en la medida de lo posible, un hipotético lenguaje extraterrestre.

Para ello, se basa en la idea de que el día que lleguen de visita los vecinos de fuera, se pueda comparar el lenguaje que usen con una base de datos de 60 de nuestros idiomas.

Según comenta el científico, todo lenguaje se tiene que estructurar de una cierta forma para que sea eficiente y manejable. Observando los distintos lenguajes estudiados, llegó a la conclusión de que palabras como “si” o “pero” están en todos ellos.

La realización de este estudio muestra otras deducciones interesantes. Por ejemplo, Elliot piensa que con el análisis de las frases que utilicen los hipotéticos extraterrestres, se podrá comprobar su nivel de inteligencia. A más palabras dentro de una frase, más inteligentes, comenta el investigador.

Y ahora pasemos a nuestra reflexión personal.

¿No creéis que en cierta forma, esta investigación está siendo algo antropocéntrica?

Es decir, suponer que los lenguajes humanos se rigen por ciertas normas comunes parece algo lógico y contrastable.

Pero en cambio, suponer que un idioma de fuera de nuestro planeta se puede llegar a regir por las mismas ideas, quizás sea suponer demasiado.

¿Vosotros qué opináis?

Vía | Telegraph (en inglés)

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