
Todos nos hemos encontrado alguna vez en esta situación.
Se nos acerca una persona de aspecto curioso mientras paseamos por la calle, y nos pregunta algo que no entendemos, señalando un mapa.
Nosotros, que de inglés sabemos un rato, le respondemos un “Sorry, I don’t understand you”. Pero vemos que algo no funciona cuando la expresión del extranjero refleja una mayor incomprensión que la nuestra.
Tras un rato de gestos, guiños y caras raras, el chico opta por sonreírnos amablemente, y buscar a alguien más cualificado para la tarea.
Normal, el chico era de Grecia, y sólo hablaba su idioma natal.
Ahora pongámonos en la situación de que el extranjero no viene de Grecia, sino de fuera de nuestro planeta.
Somos el primer ser vivo y racional que ven en todo su trayecto intergaláctico, y quieren charlar con nosotros amigablemente. Pero claro, en la escuela de idiomas de la esquina, no daban… eso que hablan.
¿Es que ningún científico se ha planteado esta duda?
Pues al parecer, hay gente que trabaja en ello. Entre ellos, John Elliot, de la Leeds Metropolitan University, quien está desarrollando un software que permita identificar y traducir, en la medida de lo posible, un hipotético lenguaje extraterrestre.
