
Los teléfonos móviles se han convertido en una señal de identidad para la persona que los lleva. Los fabricantes lo saben y quizás por eso, nos bombardean, cada dos por tres, con nuevos modelos.
No es de extrañar, pués, que cada año se desechen en España unos 20 millones de móviles, muchos de los cuales se tiran directamente a la basura.
