En esta serie mensual de artículos orientados a profundizar en las diferencias biológicas y psicológicas ligadas al sexo, ha habido una constante en vuestros comentarios: ¿las mujeres lo harían mejor que los hombres si tuvieran la vara de mando? ¿Cometerían los mismos errores? ¿Son por naturaleza más apaciguadoras, dialogantes y menos violentas? ¿Cuáles son los motivos que favorecen los matriarcados y los que favorecen los patriarcados?
No es necesario imaginar un escenario utópico para plantear estas suposiciones. Esos escenarios existen y han sido estudiados por los antropólogos. Lugares en los que las mujeres mandaban.
En las sociedades yoruba, ibo, igbo y dahomey, las mujeres eran propietarias de tierras y cultivaban sus propios productos. Las mujeres dominaban los mercados locales y podían acumular una riqueza importante. Explica Marvin Harris:
