Clephane era un médico de la flota inglesa que realizó una prueba clínica en plena Guerra de los Siete Años, de 1756-1763. Tres barcos fueron partieron de Inglaterra a América:
A uno de ellos (el Grampus) se le suministró cerveza en abundancia, mientras que a las dos naves de control (el Daedalus y el Tortoise) se les asignó la cuantía habitual de bebidas alcohólicas. Después de una travesía insólitamente larga debido al mal tiempo, Clephane informó que en el Daedalus y en el Tortoise habían necesitado hospitalización 112 y 62 hombres respectivamente. Sin embargo en el Grampus sólo habían sido 13, un resultado bastante claro.
Al parecer, los marineros tenían asignadas 8 pintas de cerveza diarias. Es decir, más de 4,5 litros.
Uno podría pensar, no obstante, que ingerir tanta cerveza se traducirá en la famosa barriga cervecera. Bien, hasta cierto punto es así: si se consume a espuertas y, además, acompañada de comidas de alto contenido calórico, y manteniendo una vida sedentaria.
Pero no ocurre así entre las personas que consumen cerveza moderadamente y tienen una dieta mediterránea. A pesar del mito de que el consumo de cerveza produce distensión abdominal, las conclusiones de diversos estudios indican que un consumo moderado de esta bebida fermentada de baja graduación alcohólica no provoca aumento de peso, ni modificaciones en la composición corporal, como el Asociación entre el consumo moderado de cerveza tradicional y sin alcohol y la composición corporal, llevado a cabo por la investigadora en el Instituto del Frío-ICTAN del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Ana María Veses Alcobendas.
El estudio se hizo incorporando dos latas de 330 mililitros para los varones y una lata para las mujeres en la dieta.
Los resultados de otro estudio publicado hoy parecen confirmar que tampoco hay atisbo de barriga cervecera en un consumidor habitual. El trabajo, elaborado por el Hospital Clínic, la Universidad de Barcelona y el Instituto de Salud Carlos III, que ha sido presentado hoy en el Colegio Oficial de Médicos de Asturias, se ha realizado sobre una muestra de 1.249 participantes, hombres y mujeres mayores de 57 años que, por edad, tienen mayor riesgo cardiovascular.
La dosis recomendada por los médicos es de dos cañas diarias para las mujeres y de tres para los hombres, siempre con comidas equilibradas, y siempre que las personas realicen una vida normal.
Y ahora, brindad por este artículo.
Vía | ¿Hay algo que coma avispas? de Mick O´Hare / 20 minutos
Comentarios
¿Tres cañas diarias? Eso hacen un total de: 7 * 3 = ¡21 cañas el sábado noche! XD
Bromas aparte, también he leído varios artículos sobre la recuperación después del ejercicio físico y también proponen la cerveza como medío para ello. Sin embargo, el Dr. Escribano, médico del Sevilla F.C, comentó un día en un famoso programa de radio, que beber mas de 1 cerveza cada 15 días era una barbaridad. Hay diversidad de opiniones con respecto a este tema.
Gracias por el articulo Sr Parra ya no me siento tan mal al tomarme las cañas viendo el Barça en e bar.
Sientete mal por ver al Barça no por las cañas...
PD: LO SIENTO NO HE PODIDO EVITARLO...
PD2: No soy madridista, no me gusta el furgol, yo soy más de Rugby... pero es que era táaaan facil...
Entonces voy a tener que buscar otra teoría para explicar la prominente barriga de mi tío, una persona que bebe mucha cerveza (demasiada) pero que hace deporte... Buen artículo ;) .
Tú mismo te respondes: demasiada cerveza y poco deporte ;)
Pues segun lo que yo entendi, las birras, polas, cañas, homeras, etc... Son beneficiosas para el organismo deportista si se consumen con moderacion despues de hacer deporte. Pero si tu tio, al igual que practicamente todos mis tios, se toma 20 cervezas cada vez, estando sentado en una posicion generalmente dañina para la columna, la barriga cervecera es inevitable.
Ojo que tampoco sirve hacer deporte y luego tomarse mas de 15 cervezas. Tengo pruebas :P.
Lo siento por no brindar, hasta el olor a alcohol lo detesto.
Jaja, pues no eres el único, que lo sepas.
De paso, yo mismo soy la prueba de que no hace falta cerveza para tener una barriga cervecera :P.
A mi no es que me encante el alcohol, pero jamas en la vida negaria un vaso lleno de sangria bien fria en un dia caluroso o algo de vino en una noche de astronomia al aire libre.
Ps. Yunni, ¿como demonios hago para contactarte y que no sea por facebook?
Saludos e insultos a: yunnimedina@hotmail.es
"Y ahora, brindad por este artículo."
Sus deseos son ordenes, amo.
Y la cerveza sin alcohol?
interesante
eso no es cerveza
Y encima sí tiene alcohol, aunque tenga mucho menos. Ni chicha ni limoná.
jajajaja! mucha gracia me han hecho estos artículos..xD sin embargo, también debo añadir que, como buen consumidor de cerveza, tras la ingesta de 1 o 2 latas, si me quedo sentado o realizando alguna actividad que requiera poco ejercicio físico, el sopor me invade inevitablemente. Eso sí, este efecto se puede combatir añadiendo otras 2 o 3 latas al asunto en cuestión, aunque puede llegar a interferir en otros quehaceres xDDD
...Mmm no me gusta la cerveza, una vez me puse una "guarapeta" como con 5 estilos de cervezas diferentes y fue horrible, además detesto el football.
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