Compartir
Publicidad

¿Quién tiene más probabilidades de ser alcanzado por un rayo, ¿un hombre o una mujer?

¿Quién tiene más probabilidades de ser alcanzado por un rayo, ¿un hombre o una mujer?
Guardar
11 Comentarios
Publicidad

Las estadísticas son tajantes: de las casi 648 personas muertas por el impacto de un rayo en Estados Unids entre 1995 y 2008, el 82 % eran hombres. Pero ¿por qué los hombres atraen tanto a los rayos? ¿Tienen hierro en la cabeza? ¿La testosterona es altamente conductora? No exactamente, aunque la testosterona tiene algo que ver al respecto.

La razón es que los hombres corren más riesgos en general, y por tanto también en las tormentas eléctricas. Los hombres son más reacios a dejar de lado lo que están haciendo por una simple inclemencia meteorológica, tal y como ha señalado John Jensenius, un experto en seguridad del Servicio Nacional de Meteorología, y refrenda Peter Tood, un psicólogo conductista de la Universidad de Indiana. Y es que las actividades deportivas y de ocio están detrás de casi la mitad de fallecimientos causados por un rayo.

En Nuestra especie del antropólogo Mavin Harris se dedica un interesante capítulo a explicar cómo los comportamientos arriesgados de los hombres atraen más a las mujeres y son una forma de competir con otros hombres para demostrar su valía frente a ellas, sobre todo entre los jóvenes. Un comportamiento inútil y lesivo como lo es la hiperbólica cola del pavo real.

También es la razón, entre otras, de que la longevidad femenina sea mayor que la del hombre:

¿Puede el fracaso masculino a la hora de elevar su esperanza de vida tan rápidamente como las mujeres explicarse íntegramente en función de prácticas, sociales y clínicas, modificables? No veo razón alguna para dudarlo. Los varones fuman más que las mujeres, comen mayores cantidades de carnes rojas ricas en grasas, beben más alcohol, toman más drogas duras, se exponen a mayores cantidades de sustancias industriales tóxicas, corren mayores riesgos en el puesto de trabajo, conducen más deprisa e imprudentemente y desarrollan con mayor frecuencia personalidades competidoras generadoras de tensión.

Todos estos comportamientos tan varoniles desembocan en ataques del corazón, cánceres de pulmón, cirrosos hepática, accidentes de coche, accidentes laborales, homicidios o suicidios. Y, por supuesto, que te alcance un rayo mientras estás pescando, de camping o practicando golf.

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad