Se realizaron más experimentos que confirmaban estas correlaciones entre belleza y seguridad en uno mismo en entornos virtuales. Pero lo más llamativo de todo ello no fue lo que sucedía en el mundo virtual, sino lo que acabó sucediendo en el mundo real: las personas a las que se les había asignado avatares atractivos mostraron mayor confianza también en el mundo real.
Como si al ser de repente atractivos les hubiera dejado un impacto residual que luego podían mantener durante cierto tiempo en su vida cotidiana. Imaginaos que podéis ser Brad Pitt o Angelina Jolie durante una semana, parte de vuestra seguridad adquirida se mantendría a regresar a vuestros humildes cuerpos humanos.
Así pues, los mundos virtuales podrían tener incluso aplicaciones terapéuticas interesantes. No hace falta pensar en que a Quasimodo le hubiera ido mucho mejor en la vida si hubiese dispuesto de un ordenador con conexión a Second Life en la catedral de Notre Damme. Por ejemplo podemos el uso de avatares para desempeñar roles (como ser discapacitado) en entornos virtuales para incrementar la empatía hacia los discapacitados.
Pero, por qué no, también se podrían asignar avatares atractivos a personas con baja autoestima o que poseen una imagen distorsionada de su cuerpo.
Y es que, a pesar de las fronteras digitales, nuestra humanidad no queda nunca excluida. Seguimos siendo muy parecidos en mundos tipo Matrix que en mundos Reales. Existen los mismos prejuicios, envidias y demás rasgos humanos y se manifiestan de una forma tan intensa en todos los mundos posibles.
Por ejemplo, en el mundo virtual la gente parece actuar según estereotipos sociales. En un estudio realizado en el mundo virtual There.com se investigó la disposición a ayudar a individuos de otras razas que así lo solicitaban. Resultó que las peticiones de ayuda procedentes de avatares de piel oscura se atendían en mucha menor medida. Y los avatares también siguen las normas de género del mundo real; por ejemplo, dos avatares masculinos (independientemente del sexo de las personas que los controlan) mantienen mayor distancia interpersonal en el mundo virtual que la que mantienen los avatares femeninos, y los avatares masculinos miran menos a los ojos de otros avatares.
Vía | Conectados de Nicholas A. Christiakis y James H. Fowler
Comentarios
¿Y si los que poseen una imagen distorsionada de su cuerpo ven a su avatar tambien feo?
También he leido que aún (creo es con tilde, o si no disculpenme) con las facilidades y alejamiento de necesidades que brinda el mundo virtual dentro de él, sigue habiendo el comportamiento despilfarrador consumista (dentro y fuera de él obviamente) ¡Es una lastima!
-- editado por última vez a las 16:21
interesante
He observado que en este blog los comentaristas (al parecer) son mayoritariamente masculinos. Y también he observado que las participaciones femeninas se comentan más que las masculinas (y se les vota también más favorablemente). Así que lo que dice el post no me extraña nada.
Respesto a lo del racismo respondiendo a peticiones, tampoco me extraña nada. Seguramente tenemos en los genes la desconfianza hacia el diferente y, aun cuando nuestra educación esté en contra de ese racismo el sentimiento reprimido interior suele ser: "mira, es negro pero no es malo ni peligroso". Supongo que a los negros les pasa lo mismo con los blancos ("mira, es blanquito pero no es un gilipoyas creído"). Esto creo que solo se pasa teniendo amigos de todos los colores.
interesante
Tengo una teoría respecto a lo que dices en el primer párrafo. Voy a intentar explicarla.
Yo no soy un hombre machista, ni mucho menos. Tampoco feminista, faltaría más. Creo en la igualdad entre hombres y mujeres (de derechos y comportamiento, claro, físicamente es evidente que no somos iguales).
Pero hemos sido educados en una sociedad machista, y eso es algo que no se puede cambiar: Actos socialmente considerados como "caballerosos" o "de buena edicación" como lo de "las mujeres primero", o que el chico invite a la chica en una cita, están tan grabados a fuego en nuestro subconsciente que es muy difícil despegarse de ellos.
Yo puedo tener mis teorías: "Por qué dejar pasar primero a la mujer? Si somos iguales, también ella me podría dejar pasar primero a mí". Otra cosa es que sean fáciles de cumplir. Incluso me siento mal si no lo hago, a no ser que tenga muchísima confianza con la implicada.
Me imagino que es el mismo caso que comentas con el racismo en el segundo párrafo, no?
Saludos a todos!
Yo también había observado eso que dices. Es, cuanto menos, curioso.
interesante
En Colombia estadisticamente las mujeres duran más, son más resistentes y menos enfermizas que nosotros. Sin embargo por el machismo ¡Ellas se jubilan primero!¡Es el colmo del machismo!¡Igualdad, igualdad, igualdad!
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No será solo porque son menos? En un grupo con muchas chicas y muy pocos chicos se trata a los chicos más favorablemente que a las chicas y se comenta más lo que dice cualquier chico a lo que dice cualquier chica.
Junto al gen de la desconfianza tenemos el gen de la curiosidad. Qué nos hace decidir usar la desconfianza para unas cosas y la curiosidad para otras? Creo que la desconfianza se aprende, no es innata.
interesante
Si Juanma, lo mismo. Solo que además, respecto a las mujeres, el hecho de que ellas, salvo rarísimas excepciones, te recompensen (sonrisa, buen rollo, etc) refuerza la costumbre y es imposible quitársela (y no ganaríamos nada, solo perderíamos).
interesante
Pues también. Al ser tan pocas las mimamos para que no se vayan!
Señor Sergio parra,aqui nuevamente le solicito un articulo sobre "misoginia", hay algunos en este blog, que lo necesitan urgentemente.
Totalmente de acuerdo señor ripavife.
interesante
Yo creo que en los universos virtuales creados por los videojuegos (u otros) constan con muchas normas sociales que podamos tener en la vida real.
Por ejemplo, en el típico juego de guerra por equipos: Tu entras en una partida y luchas junto a otros jugadores en tu equipo, y los ayudarás a ganar, a matar a los enemigos y en definitiva los apoyarás porque están en el mismo equipo. Así mismo, los jugadores que están en el otro bando serán recibidos siempre con odio y animadversión, simple y llanamente porque están en el otro equipo.
Teniendo en cuenta que todos los jugadores (como norma general) han sido elegido al azar en sus equipos, es muy curioso observar que, de haber sido otra situación, los mismos jugadores que protegemos como aliados podrían ser nuestros odiosos enemigos (la verdad es que muchas veces sucede literalmente eso en las siguientes partidas).
Todo eso es lo mismo que puede suceder en la vida real. Tu, por haber nacido en España, lucharás con los españoles contra X país, por el simple hecho de haber nacido aquí. Lo mismo que los del otro país intentarán matarte por ser español y que te haya tocado en su equipo contrario. Es decir, a final, todo se basa en la feliz/infeliz casualidad del lugar donde te haya tocado nacer/vivir para que determines a quién apoyarás durante una guerra. Y lo mejor es que nos lo creemos, aceptamos que los jugadores que están a nuestro lado son mejores y merecen ganar más porque son nuestros aliados, del mismo modo que terminamos odiando de verdad a aquellos jugadores que nos matan (y más si encima son buenos jugadores) hasta el punto de querer vengarnos y humillarlos. Pero la realidad es mucho más absurda: todos los seguidores del Barça que nacieron en Barcelona (o alrededores) seguramente serían seguidores del Madrid si hubieran nacido en la capital. ¿Todavía se duda de si el patriotismo es algo estúpido?
Además, las envidias, trampas y la falta de ética también están presentes en casi cualquier juego online, como la vida misma. Por eso no me extraña que, siendo una persona bastante antisocial como soy, al final también haya terminado odiando los juegos multijugador xd...
Hombre, no confundas la rivalidad (sana y deportiva) de los videojuegos con el odio, que no es ni parecido :) Otra cosa son las guerras de verdad, con muertos y destrozos reales, y ahí se obedecen ordenes o consignas de quien tiene el poder, con mayor, menor o nula implicación personal. Otra cosa: el frente que te toca no siempre es por el lugar en el que naciste. Ahí están las asquerosas guerras civiles para demostralo (y al final la gente se cambia al bando que más le gusta o al que le parece que va a resultar vencedor).
Hombre, ya se que las consequencias de una guerra real y las de una virtual no tienen punto de comparación. No obstante, creo que se despiertan muchos instintos parecidos en ambos casos. Y creeme porque el odio existe en esos juegos, hasta el punto de que hay jjugadores que luego de las partidas insultan o incluso denuncian en los foros porque perdieron (a veces con razón pero la mayoría de las veces por pura rabia).
Y lo de las guerras civiles, en realidad, llega a ser lo mismo pero a otra escala distinta. Es decir, para luchar y sufrir una guerra civíl, tienes que haber nacido/vivido en dicho país, por lo tanto, todos los europeos aquí presentes no nos molestamos en padecer guerras civiles africanas (que suceden cada día) por el simple hecho de que no nacimos ni vivimos en Africa. Así que en realiad es un poco lo mismo, porque tu solo lucharás en X guerra si te interesa la supervivencia de dicho país (tanto si es civíl o internacional) y un factor muy relevante (si no el que más) es que hayas nacido o vivido en aquél país.
Fíjate, los comportamientos agresivo-ofensivo de los juegos. como el de los troll que aparecen diciendo k guapo soy, o las cosas esas del orto; puede que tengan mucho que ver con este post sobre la imagen real y la virtual, lo que parecen o lo que son. Me inclino a pensar que en buena parte se trate de preadolescentes o adolescentes gamberros (como casi todos hemos sido). Lo que pasa es que como no les vemos la cara en principio les atruibuimos una edad indefinida, pero no infantil, y les juzgamos respecto a esa edad. SI viésemos su cara no nos ofenderíamos tanto, ni nos molestaríamos en votar negativo, etc, sino que nos resignaríamos pensando que bueno, con el tiempo se les pasará, que todos hemos sido así de memos. Quizá por eso se tiende a ser más intolerante cuando no ves a tu interlocutor.
-- editado por última vez a las 08:48
Es cierto que no es lo mismo una guerra real que una virtual, pero anda que no me ha pasado veces eso de que me pongan una queja por deportividad o abandono prematuro en algún juego online porque haya "matado" a su personaje de manera más o menos acertada... Y cuando te pones a hablar con ellos y se dan cuenta de que eres una chica... las cosas cambian para mejor o para mucho peor XDDDD (o los insultos cesan o se multiplican por 20)
No sé si viene a cuento pero mi pareja y yo tenemos una teoría. La gente más fea es la que se pone pearcings, se pinta el pelo naranja, se llena de tatuajes y no me refiero a un tatuaje o dos, sino a hacerse auténticos picasos. Si os fijáis y o es broma, cuando veáis una chica con el pelo azul cobalto, mitad cabeza rapada, mitad de punta o rasta, miradla bien. Ya era horrorosa la pobre antes de ponerse todo eso. Y lo mismo con los chicos. No veréis a una persona guapa con la cara llena de pearcings. Y claro, todo lo demás que conlleva. Rebeldía. Se disfrazan y mutilan como si lucharan contra una sociedad que los ha expulsado. ¿Será cierto? Y como dice el post, la carcel está llena de gente fea.
De lo que no cabe duda es de que vivimos en una sociedad que rinde culto a la belleza por encima de otros muchos valores. Da lo mismo ser feo que envejecer, la respuesta es la misma. Lo bueno es que todos llegaremos a viejos :)
Me da a mí que tu (vuestra) teoría no es muy acertada. Conozco a una chica guapina con dos piercings en la nariz, otra con unos siete repartidos por toda la cara, otra muy guapa con 5 tatuajes, y hace años conocí otra muy guapa que se rapó toda la cabeza al cero menos un pequeño mechón, aunque creo que esto fue por un palo que se llevó por un chico. Y seguro que se me olvida alguien.
Bueno sé que ninguno son casos exagerados (aunque la chica de los 5 tatuajes piensa hacerse más, quizá sea cuestión de tiempo...) pero aunque de esos no conozco ninguno, te puedo decir por lo que he visto por la tele (hay un par de programas de tatuajes que veo de vez en cuando) que hay mucha gente muy guapa, tanto hombres como mujeres, muy tatuada, pero mucho de verdad. Seguro que pasa lo que dices pero no veo yo que pueda ser la norma.
Yo no sé cómo sería antes, pero en días como hoy, los piercings son cosa de moda y se los hace tanto gente fea como gente bonita. Yo no estoy en contra de que la gente se agujeree y se ponga pendientes por doquier, pero cuando veo una chica bonita (o un chico guapo) llena de piercings o tatuajes pienso que estaría mucho más bonita sin ellos.
Ocurre una cosa curiosa y es que si alguien nace con un lunar (benigno) más o menos grande en la espalda, remueve Roma con Santiago y se gasta una fortuna en quitárselo y sin embargo, cuando se nace con una espalda limpia y bonita, uno gasta dinero en pintarla. Si por un capricho de la naturaleza alguien naciera con un aro metálico alrededor de un dedo, entonces se hartaría de hacerse cirugías hasta que se lo quitara, en cambio, en la vida real nos inflamos a llevar anillos (sin ir más lejos, yo mismo llevo uno).
Me ha llamado la atención lo que has dicho de los anillos, a mí no me gusta nada llevar ninguna clase de pulsera (o reloj), anillo o colgante. De crío llevaba reloj aunque nunca me acostumbré a él, no me olvidaba durante mucho tiempo de que lo llevaba, me molestaba, hasta un día que se me rompió la correa y tardé un par de meses en cambiarla... para después resultar que no quería saber nada de llevarlo puesto :D . Durante años llevé el reloj en el bolsillo, hasta que empecé a llevar sólo el móvil y contar con él para hacer su función. Y de lo demás nunca he llevado nada ni tengo intención de hacerlo, y lo que menos un anillo ni aunque me case.
Donde trabajo tuvimos una secretaria que era guapísima y un día apareció con un pincho con una bola en la lengua (que luego se le infectó, madre mía qué escabechina). También se hizo rapados extraños en el pelo (que era precioso antes). No creo que sea para disimular la fealdad. Creo que es más cosa de contagio de líderes de la tribu o de tribus ajenas admiradas (incluso estrellas de música punk o la que sea). Desde luego para aumentar la belleza no es, salvo los tatuajes pequeñitos y pícaramente colocados. De todas forma mira los bantúes (creo que son los bantúes) que se meten el plato en el labio o en la oreja... y al parecer aumenta su belleza. Sobre gustos hay mucho escrito, aunque poco relevante.
Pero Cheno, en todas partes hay de todo como en botica, pero la norma es que esas barbaridades se las hagan los feos. ¿Igual no tienen nada que perder?
Que no, que no es porque sean feos sino por el reconocimiento de su tribu. Seguro que incluso funciona como atrayente sexual -en su ambiente, claro-.
Pues haces muy bien, porque no veas lo mal que sienta al cabo de los años tener que cortarlo (más de una vez) para agrandarlo porque ya no te cabe el dedo! De todas formas a veces tienen ventajas: a mi mujer le salvó el dedo una vez que le cerré la puerta del coche y le dejé el dedo pillado, puaff.
Que no, Zenda, que tiene razón Cheno. Insisto en que no sé en cómo sería en épocas anteriores a ésta, pero hoy día se lo hacen tanto gente fea (quiera decir esto lo que quiera decir) como gente bonita y es porque está de moda.
Perdón, en el comentario anterior me he logado con el perfil del fb, pero soy yo XDDD
http://www.guatelinda.com/hogar/images/stories/fotodeeldia/piercings4.jpg
http://www.hoymoda.com/wp-content/uploads/2008/11/punk_s_not_dead_movie_image.jpg
La Hello Kitty le queda genial. XDDDD
http://1.bp.blogspot.com/_Mt8IZ-KHat0/SsDffTDhsdI/AAAAAAAACfM/Qz31gCu5q8c/s400/03.jpg
Sí, efectivamente, es que tiene que haber de todo, como en botica. Eso ahora se puede borrar ¿nooo? -me refiero al tatuaje, no al comentario, claro-
-- editado por última vez a las 23:41
Madre mía... El de Hello Kitty me da mucha pena! Debe haberlo pasado FATAL en su vida para acabar con esa cara...
Esto me hace pensar que hay dos casos en los que uno se acaba haciendo tatuajes: Por rebeldía/rabia por la vida/enfado con el mundo (como el chico de Hello Kitty); y por estética: cuando alguien considera que un tatuaje es tan bonito como para llevarlo toda la vida dibujado en su piel, que se enlaza con lo que dice Cheno del reconocimiento de su tribu y/o atrayente sexual.
Y se me ocurre otra teoría de todo esto: ¿Puede ser que una persona sea más fea cuanto peor lo haya pasado en su vida? Vamos, como el de Hello Kitty... Como si, a medida que la vida te va dando palos, la expresión de la cara fuera cambiando y contrayéndose haciéndose cada vez más fea. ¿Qué pensáis?
¿Puede ser que una persona sea más fea cuanto peor lo haya pasado en su vida? Si consideramos los signos visibles de sufrimiento y frustación como feos, repulsivos o antiestéticos la respuesta sería Sí. Pero quizás tenemos un criterio demasiado primario (de hecho creo que lo tenemos -y yo el primero, que no es una crítica a tu comentario).
-- editado por última vez a las 17:40
Lo que te da seguridad, más que la belleza, es la conciencia de ser bello. La belleza abre puertas, yo diría que incluso más que la inteligencia, pero en la relación con los demás sentirse guapo o guapa es más efectivo.
Conozco mujeres rellenitas y muy normalitas que se maquillan, se visten bien y se ven estupendas y tienen mucho más éxito social que otras muy guapas pero que andan siempre pensando en lo imperfectas que son y viven acomplejadas a pesar de su belleza. Sus relaciones son más pobres.
Y es cierto que los estereotipos se reafirman también en las relaciones on line, e incluso a veces se marcan aún más, ya que es más fácil decir burradas o abundar en estereotipos facilones (ya sean racistas, machistas o de cualquier tipo) desde el anonimato de Internet que cara a cara.
No sé si alguien ve El Intermedio. Usun Yun ha hecho reportajes de comparar reacciones de la gente ante la misma situación planteada por una guapa y una fea y los resultados han sido espectaculares (agrandados además por eso de la edición de imágenes que tiene la TV).
26 Comentario moderado
5interesante
Me gusta el hecho de poder aplicarlo a fines terapéuticos o para empatizar con otras personas que tengan alguna enfermedad importante, y no solo con problemas de movilidad o sensoriales. Estaría curioso intentar hacer accionar un personaje con alzheimer o autismo, por ejemplo. Así uno se concienciaría y se solidarizaría con la gente que lo padece o con sus cuidadores, en vez de mirarles como bichos raros.
Curioso lo que se comenta ya que a mi me suele ocurrir justo lo contrario. Suelo jugar a juegos que requieren de tu representación con un avatar que, además, vas a usar durante un periodo de tiempo largo (varios años), cuado creo estos avatares suelo hacerlos grotescos, o bien con una avanzada edad y siempre de mi mismo sexo. Siento aversión por mi representación virtual de un modo, "feo" o simplemente diferente. Me imagino que se debe a la necesidad de llevar la contraria o bien la necesidad de ser diferente ya que la mayoría de los avatares en estos juegos suelen ser, como bien dice el artículo, "horrendamente" bellos.
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