Imaginad la escena. Estáis pilotando un avión, uno de esos aviones supersónicos tan molones como los que pilotaba Tom Cruise en Top Gun, y zas, de repente hay una emergencia y debéis ser eyectados de la cabina. ¿Qué pasaría?
Para empezar a imaginarlo basta con referirse al término militar que se emplea en referencia a la eyección: “pasear el cohete”.
Y es que, justo después de tirar de mando de eyección, una carga balística nos catapultaría desde la cabina del piloto. Luego otro cohete nos arrojaría a la suficiente altura como para estar a salvo. Y finalmente se abriría automáticamente el paracaídas, también mediante otra carga. La violencia de estas tres fases es difícil de imaginar, así que os daré algunas pistas de la mano de Ben Sherwood:
En las altitudes y velocidades típicas, después de salir despedidos nos golpeamos contra una pared de viento con una fuerza de más de tres toneladas. La presión aerodinámica o el estrés son tan intensos que algunos aviadores declaran que podemos encoger para siempre un par de centímetros como consecuencia de la compresión de la columna vertebral. Posiblemente, el principal peligro se produce durante el “azote”, cuando el chorro de viento puede dislocarnos o rompernos las articulaciones, haciendo que comiencen a girar como si fueran molinetes.
Algunos pilotos fallecen por la colisión con el aire. Si sobrevives, luego viene la caída libre, que según Horacio Hünicken es:
Responsable de petequias en la cara, hemorragias subconjuntivales, apnea refleja por el impacto del aire sobre la mucosa nasal, equimosis peri orbitarias con edema palpebral, dilatación súbita del alvéolo pulmonar, inmovilización progresiva del tórax, los miembros son llevados hacia fuera en violenta abducción pudiendo presentarse fracturas de la extremidad superior del humero, luxaciones escapulohumeral, luxación de codo y en casos extremos, arrancamiento del miembro superior a la altura de la articulación escapulohumeral. También han sido descriptas luxaciones y fractura de cadera o de rodillas. (...) En eyecciones a gran altura, puede ocurrir una especie de tirabuzón antes y después de que el piloto se separa del asiento. La aceleración radial producida puede ser suficiente para causar falla circulatoria, pérdida de conocimiento y en un menor grado confusión y desorientación espacial, con nauseas, vómitos y escotomas, también tenemos epistaxis, edema del rostro, hemorragias retinianas y congelamiento de rostro y manos cuando el descenso es lento. Ese tirabuzón puede ser disminuido o neutralizado asumiendo la posición spread eagle (Espalda arqueada hacia tras y brazos y piernas separados equidistantes).
La experiencia es tan intensa que los pilotos también deben entrenarse en tierra para acostumbrarse a ella, como hacen en el Centro de Entrenamiento de Supervivencia de la Marina en Miramar. Allí usan el dispositivo 9E6, el Entrenador Universal del Asiento de Eyección.
Se trata de un enorme aparato de 2.500 kilos de peso que parece una especie de antigua máquina de asedio o catapulta. Tiene una base amplia con rieles de metal de diez metros que se elevan en un ángulo de inclinación de 72 grados. En el fondo, un asiento de eyección está colocado sobre los rieles. Impulsado por una serie de bombas neumáticas, un piloto sale disparado de espaldas por el tobogán, experimentando unas aceleraciones de hasta 60 g, menos de la mitad de la velocidad de una eyección real.
El primer asiento eyectable fue colocado en 1944 por los alemanes en un avión Heinkel 162 y su mecanismo de expulsión eran dos bulbos catapultas con cargas de 30 gramos de explosivo. La velocidad de eyección de este asiento fue de 35 pies por segundo con una aceleración de 12 G.
Actualmente está en estudio la instalación de estos asientos en helicóptero, siendo el helicóptero Kamov Ka-50 el primero en utilizarlos, dado que dispone de una carga explosiva para deshacerse del rotor principal.
Según datos de la empresa británica “Martin Baker” (el mayor proveedor de asientos eyectables del mundo), sus asientos han salvado la vida a más de 7.000 pilotos.
Vía | El club de los supervivientes de Ben Sherwood
Más información | Horacio Hünicken
Comentarios
Muy interesante, y sorprendente a la vez!
puff todas las cosas que te pasa...........y los pilotos lo saben.......
yo me pregunto si sabiendo el piloto todo lo que le espera cuando tire de la palanquita ¿no tardara unas milesimas mas en tirar? se que es para salvar tu vida pero.........segun con eso tiene que dar pavor tirarXD
9 de cada 10 pilotos, después de leer esto, ponen más atención en su labor. Nótese la ironía.
joder...casi nada, hoygan
Tampoco es para tanto teniendo en cuenta lo que se les exige a esos aparatos. el indice de supervivencia roza el 90% bastante razonable jugarsela saltando antes que explotar junto con el avion.
Otro detalle aunque un piloto sobreviva a una ejecccion exitosa y se cure queda marcardo en su expediente y le pueden impedir volver a volar en otro avion ejectable. Principalmente por asunto de la compresion de la columna (tambien he leido de problemas de desprendimientos de retinas).... no se puede saber si podria sobrevivir a una segunda eyeccion, en lo casos mas graves.
Molinetes, hemorragias hasta en la retina, desprendimiento de articulaciones, luxaciones, edemas, epistaxis, fracturas..
Bastante dolor, pero definitivamente mucho mejor que quedarse en un avión a punto de reventar.
jejeje yo con todo eso creo que prefiero reventar...luego los dolores me matarian...
Ante toda esta tortura que si bien aumenta exponencialmente las posibilidades de sobrevivir ante una situación crítica, no sería mejor si en lugar de diseñar asientos eyectables, diseñasen cabinas eyectables?? Es decir, piensen en los beneficios que se tendrían, quizás los costos sean un poco mayores pero eso sí, les aseguro que los pilotos y usuarios finales les estarían profundamente agradecidos en caso de que se hayan visto obligados a jalar de la palanquita.
Con tantos problemas que da, yo sugeriría que el asiento eyector fuera en realidad un sanitario… ¡Ja ja ja!
Ahora si en serio, vean a un profesional usando un asiento eyector de un ¡auto!: http://www.youtube.com/watch?v=G324yhS62-s
No creo que sea offtopic, pero el airbag -que puede salvarte la vida- puede matarte si te pilla sin llevar puesto el cinturón. Lo leí hace unos días en un blog de Paco Costas, y me he quedado impresionadito. Es como el eyector, solo que a mí (que no soy piloto de F10) me pilla mucho más cercano. ¡Se acabó quitarme el cinturón cuando estoy a 10 m de casa!
Para muestra, un botón. Os adjunto un video para "deleitaros" en un pseudo asiento eyectable, a partir de un air-bag.
Espero que "os guste"
http://www.youtube.com/watch?v=jSe9M18SZNs&feature=player_embedded&has_verified=1
Un saludo,
Una pasada! No quiero imaginarme cómo se siente el golpe en la cara :(
y encima te queda el cargo de conciencia de haber enviado al mar o su estrelle a un aparato que no es tuyo y vale millones de euros, un caza supersónico con armamento e instrumentos carísimos. pero quizá salves la vida...
Hola, el Heinkel 162, primer caza monorreactor operativo, ciertamente llevó, como muy bien dices, asiento eyectable. Pero me temo, si no recuerdo mal, que fué un caza bimotor de hélice diseñado para contrarrestar al célebre DeHavilland Mosquito británico, el Heinkel He-219 Uhu (Buho, porque lo poco que se pudo usar lo hizo, principalmente, como caza nocturno) quien inició 'la moda'. Era el primer modelo operativo de asiento, funcionaba por aire comprimido y tenía tendencia a fallar aunque salvó muchas vidas. Desconozco, sin embargo, la fecha de instalación del primer asiento, aunque lo fue en el modelo A-0, que comenzó a entregarse a la Luftwaffe a finales de mayo de 1.943.
Fuentes: http://en.wikipedia.org/wiki/Heinkel_He_219 - http://www.aviastar.org/air/germany/he-219.php - http://www.militaryfactory.com/aircraft/detail.asp?aircraft_id=489
Por favor, corregidme si me equivoco. Gracias. Un saludo,
Engadin.
-- editado por última vez a las 12:29
Sueño con ponerme un asiento eyectable en mi ford fiesta!
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