Las uñas y sus famosas manchitas blancas

Las uñas y sus famosas manchitas blancas
Facebook Twitter Flipboard E-mail

Las uñas de las manos crecen más deprisa que las de los pies. Concretamente entre 2 y 4 milímetros cada mes. Las de los pies crecen a la mitad del ritmo. Un crecimiento que se mantiene toda la vida salvo cuando se sufren determinadas enfermedades.

Sobre la leyenda de que las uñas (y el cabello) siguen creciendo después de muerto, deciros que es falsa. En realidad no crecen, pero visualmente parece que lo hagan porque la carne del cadáver se encoge y provoca que resalten más.

Bajo ciertas patologías, como la psoriasis, las uñas aumentan su nivel de crecimiento.

Es absolutamente normal, por otra parte, que en los dedos índice, medio y anular de las manos (o sea, los más largos), las uñas crezcan más rápidamente.

También nos acostumbra a preocupar el aspecto visual de las uñas. Las mujeres se las pintan y manicuran (algunos hombres, también). En estados de ansiedad, tendemos a mordérnoslas, cutícula incluida. Pero tantos a unos como a otros les han aparecido en alguna ocasión unas manchitas blancas.

Sobre ellas en mi casa se especulaba mucho. Que si eran falta de calcio. Que si se presentan con mayor facilidad en la infancia es porque brotan por cada pecado o mentira del niño.

Pero la verdad es otra. Uno de los motivos para que surjan manchas blancas (o más técnicamente luconiquia punctata) se debe a errores en la disposición de la queratina de la uña como consecuencia de rupturas diminutas que se generan en la base de la uña (matriz), mismas que favorecen la formación de pequeñas bolsas de aire. Las manchas, pues, aparecen cuando nos golpeamos la punta de los dedos, muchas veces sin percatarnos de ello.

Las manchas blancas que surgen debido a golpes no requieren la asistencia del dermatólogo puesto que, a medida que la uña crezca, se irán desplazando hacia el extremo hasta desaparecer. Es parcialmente cierto, por otro lado, que una alimentación deficitaria puede provocar manchas. Pero no por la alimentación en sí, sino porque ello provoca que las uñas sean más débiles y por tanto más susceptibles de “hacerse daño” cuando son golpeadas.

Por último, la leuconiquia aparente también surge como consecuencia de enfermedades como la cirrosis hepática o algunas alteraciones renales.

Y bueno, también habrá algún despistado que se ha manchado de tippex o de pintura. Que de todo hay en la viña del Señor.

Más información | Salud y Medicinas

Comentarios cerrados
Inicio