Las uñas de las manos crecen más deprisa que las de los pies. Concretamente entre 2 y 4 milímetros cada mes. Las de los pies crecen a la mitad del ritmo. Un crecimiento que se mantiene toda la vida salvo cuando se sufren determinadas enfermedades.
Sobre la leyenda de que las uñas (y el cabello) siguen creciendo después de muerto, deciros que es falsa. En realidad no crecen, pero visualmente parece que lo hagan porque la carne del cadáver se encoge y provoca que resalten más.
Bajo ciertas patologías, como la psoriasis, las uñas aumentan su nivel de crecimiento.
Es absolutamente normal, por otra parte, que en los dedos índice, medio y anular de las manos (o sea, los más largos), las uñas crezcan más rápidamente.
