Publicidad

RSS borrachera

Cosas que no sabías sobre el alcohol y las borracheras (y III)

13 Comentarios
Cosas que no sabías sobre el alcohol y las borracheras (y III)

9. Según las estadísticas, América es el lugar donde más alcohol se comsume del mundo. La media de consumo de alcohol puro en los 35 países de América es de 8,5 litros por persona, un consumo que está por encima de la media global, que es de 6,13 litros.

Sólo en el Reino Unido, se calcula que el coste de atenciones médicas directamente relacionadas con borracheras son de 2.700 millones de libras anuales, y las pérdidas por absentismo laboral debido a resacas podrían llegar a 20.000 millones. El alcohol está relacionado de alguna forma con el 65% de los suicidios, el 40% de los casos de violencia doméstica y el 15% de los ahogamientos, entre otros.

10. Si decidís empinar el codo, tened en cuenta el color de la bebida alcohólica que vais a escoger. Cuanto más oscura sea, peor podría ser vuestra resaca al día siguiente. La culpa de ello la tienen los llamados congéneres. Los congéneres son componentes biológicamente activos que contienen muchas bebidas. Si ordenamos el alcohol en base a sus síntomas de resaca y por orden descendente, quedaría de tal manera: coñac, vino tinto, ron, whisky, vino blanco, ginebra, vodka y etanol ruso.

Leer más »

Cosas que no sabías sobre el alcohol y las borracheras (II)

10 Comentarios
Cosas que no sabías sobre el alcohol y las borracheras (II)

4. Beber no ayuda a olvidar. Más aún: el alcohol estimula áreas de nuestro cerebro implicadas en el aprendizaje y la memoria, tal y como se desprende de un estudio del Centro Waggoner para la investigación del Alcohol y las Adicciones de la Universidad de Texas (EE UU).

5. Es falso que cada vez que bebemos alcohol se muere un puñado de neuronas. Científicos del Hospital de la Universidad de Heildeberg estudiaron los efectos de dos vasos de vino en el cerebro con un escáner y comprobaron que al día siguiente todo vuelve a la normalidad, lo que implica que los cambios son reversibles.

Leer más »
Publicidad

Cosas que no sabías sobre el alcohol y las borracheras (I)

18 Comentarios
Cosas que no sabías sobre el alcohol y las borracheras (I)

Una gran parte de la humanidad ha empinado el codo en alguna ocasión para celebrar algún acontecimiento o sencillamente para superar trances. Sin embargo, la mayoría de nosotros arrostramos mitos alrededor del alcohol y las borracheras. He aquí unos cuantos:

1. Para emborracharse no hace falta beber alcohol. A veces basta con creer que estamos bebiendo alcohol para deshinibirnos. Al creer que estaban borrachos, los que no habían tomado alcohol se comportaban como si hubiesen bebido. Aquí podéis leer el experimento al respecto.

El mismo tipo de efecto aparece en los ensayos clínicos: las personas expuestas a falsa hiedra venenosa desarrollan sarpullidos reales, los que beben cafés descafeinado están más despiertos y los pacientes que pasan por una falsa operaciones de rodilla afirman sentir menos dolor en los tendones “curados”.

Leer más »

Si no bebes alcohol también te puedes emborrachar: basta con que te imagines que lo bebes

40 Comentarios
Si no bebes alcohol también te puedes emborrachar: basta con que te imagines que lo bebes

A veces basta con pensar que uno está tomando alcohol o cualquier otra droga para sentirse invadido por los efectos de esa sustancia.

Una broma que se ha propagado en muchas universidades, por ejemplo, consiste en dar a fumar una planta semejante a la marihuana que en realidad no es marihuana. La víctima empieza a decir tonterías y a asegurar que se está “colocando”, hasta que finalmente se le revela que ha estado fumando algo sin efectos psicoactivos. Lo cual demuestra, también, el poder del placebo.

El investigador Richard Wiseman realizó un experimento más exhaustivo con el alcohol, también con estudiantes universitarios. Los participantes debían pasar una noche en un bar, con sus amigos. El alcohol era totalmente gratis (hecho que propició que muchos estudiantes aceptaran someterse al estudio).

Antes de que empezara la fiesta, sin embargo, los participantes tuvieron que superar una serie de pruebas:

Cada estudiante recibió una lista de números y tenía que recordar todos los posibles, caminar por una línea marcada en el suelo, y pasar por una prueba de tiempo de reacción que consistía en sostener una regla entre el pulgar y el índice, para después soltarla y cogerla en cuanto la viera moverse.

A continuación, dividieron el grupo en dos: los rojos y los azules (todos recibieron una chapita correspondiente a su color. La fiesta empezó y, a medida que la gente iba a la barra a pedir más bebidas, hablaban más alto, estaban más alegres y coqueteaban más entre ellos. Al intentar superar las pruebas del principio de la noche, la mayoría lo hizo muchísimo peor.

Leer más »
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos