Objetos opacos se vuelven trasparentes al ojo humano

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Investigadores del Imperial College de Londres y la universidad suiza de Neuchatel han descubierto un efecto óptico que permite que un objeto opaco se vuelva transparente al ojo humano. Se trata de un nuevo material que aprovecha el modo en el que se mueven los átomos para hacerlos interactuar como si de un rayo láser se tratara. Los investigadores crearon unos cristales con unas estructuras muy especiales y con una longitud de unas millonésimas de milímetro que se comportan como átomos artificiales.

Iluminando estos cristales, la luz se entrelaza con ellos a nivel molecular, el material resultante es una mezcla de luz y materia, lo que hace que el material se torne transparente. Este efecto óptico es semejante al de unas gafas de rayos x, que gracias a una propiedad de la materia, los electrones que son contenidos en esta, se mueven de forma similar a las ondas.

Este adelanto científico contradice la teoría de Einstein en la que dice que para que funcione un láser, el material que se utiliza para amplificar la luz debe ser transformado en una inversión de población (excitar los átomos que componen el material con suficiente energía para que puedan emitir luz en lugar de absorberla). Esta inversión de población es producida cuando la mayoría de átomos de la materia están excitados.

Los especialistas en física cuántica habían vaticinado en su momento que, si se interferían las estructuras de ondas creadas por los electrones vibratorios de los átomos, se podría amplificar la luz sin necesidad de que se produzca una inversión de población. De momento esta teoría era sólo aplicable con los átomos de los materiales gaseosos, pero ahora ya se ha comprobado que también es posible con los materiales de estado sólido.

Con esta nueva tecnología se prevé que en un futuro se puedan salvar muchos problemas como por ejemplo, el rescate de personas bajo los escombros tras un terremoto o aplicaciones científicas y médicas a modo de radiografías convencionales. De momento este efecto es exclusivo en el laboratorio, aunque se prevee que en un futuro se pueda aplicar fuera de él.

Además se ha descubierto que este nuevo material llega a frenar la luz y hace pensar que sea posible frenarla completamente para poder almacenarla. Las posibilidades que se abren ante este descubrimiento son enormes, seguramente no tardaremos mucho en comprobar las aplicaciones que se podrán realizar con este material.

Más información | London press
Más información | Imperial Collage London

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