10 juguetes de nuestra infancia que 'fueron concebidos gracias a la ciencia' (I)

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A continuación os presentamos 10 juguetes que han sido o son muy populares que existen gracias a la ciencia. Bien, siendo estrictos, todos los juguetes han sido concebidos gracias a la ciencia. Pero hay algunos que, por su innovación, sus propiedades o porque nacieron paralelos a alguna investigación parecen, más que otros, haber surgido del laboratorio de un doctor loco.

En ese sentido, una muñeca Barbie existe gracias a una serie de conocimientos en química, por ejemplo, pero no parece un juguete estéticamente científico. La babosa verde y viscosa que era el Blandi Blub, por el contrario, podría pasar por un experimento fallido en algún laboratorio secreto.

O esos juegos de componentes (transistores, resistencias, condensadores, diodos, interruptores, etc.) que te permitían, con pericia y paciencia, construir toda clase de aparatos electrónicos, como una radio, una linterna o una sirena.

Siguiendo este criterio (aunque no estéis de acuerdo con él, os garantizo que aprenderéis un poco de ciencia por el camino), vamos con los 10 más populares:

1. Blandi Blub

Blandi Blub, más conocido como blandiblú, es sin lugar a dudas uno de los juguetes más amorfos que existen. De hecho, es una masa viscosa de color verde. Nada más. Los niños jugaban con ella estirando la masa, lanzándola o manoseándola. No parece un juguete demasiado divertido, pero fue todo un éxito de ventas. Supongo que la razón es su parecido con los mocos.

Para crear esta masa, se mezcla ácido bórico y aceite de silicio. Nació por casualidad de la mano del científico de la General Electric James Wright quien, en 1943, intentaba descubrir una goma artificial que pudiera ayudar a confeccionar las botas de los soldados que luchaban en la Segunda Guerra mundial.

Si os apetece fabricarlo en casa, podéis ver el siguiente vídeo o leer los detalles en Cluster.

2. Burbujero o pompero

En 1940, Chemtoy, una compañía de limpieza de Chicago, comenzó embotellar su propia solución para hacer burbujas. En la década de 1960 se convirtieron en un símbolo universal de la paz como el movimiento hippie soplaba burbujas en el aire. Sin embargo, hay pinturas flamencas del siglo XVII que muestran a niños soplando con tubos de arcilla. Esto significa que las pompas de jabón como juguetes tienen al menos 400 años.

El color iridiscente de las pompas de jabón son efecto de la interferencia entre las ondas de luz. Cuando la luz incide en la película, parte de ella es reflejada por la parte exterior de la superficie mientras que otra parte penetra en la película y resurge tras ser reflejada varias veces por las dos superficies.

Fórmulas de ejemplo
Fórmula de propósito general:
2/3 de una copa de jabón para vajilla (~160 ml)
2 litros de agua
2 o 3 cucharadas soperas de glicerina (30 – 45 ml)

Otra fórmula de propósito general:
100 g de azúcar
2 o 3 cucharadas soperas de sal
1,4 l de agua (el agua destilada es mejor)
150 ml de jabón para vajilla
12 ml de glicerina

Otra fórmula de propósito general más:
1 parte de jabón para vajilla
2 partes de glicerina
3 partes de agua

Para pompas de larga duración:
1/3 de una copa de mezcla comercial para pompas
1/3 de una copa de agua
1/3 de una copa de glicerina

Para pompas de jabón sin lágrimas:
60 ml de champú para bebés
200 ml de agua
3 cucharadas soperas de sirope de maíz

En la siguiente entrega de este monográfico descubriremos más juguetes ‘científicos’.

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