Estamos habituados a contemplar firmamentos en los que despuntan dos o tres soles o incluso varias lunas, aunque sólo en las películas de ciencia ficción ambientadas en otros planetas.
Sin embargo, en la Tierra puede producirse cierto efecto óptico que no obstante puede hacernos creer por unos segundos que estamos caminando por la superficie de un planeta extraterrestre.
Si el sol se halla cerca del horizonte, punteado con unas cuantas nubes del tipo correcto, entonces se pueden producir imágenes residuales o “fantasma” del cuerpo celeste, apareciendo a ambos lados. Así da la impresión de que brillan tres soles en el cielo.
