Lo increíblemente pequeño pasa desapercibido para nuestros sentidos. Sin embargo, las cosas más pequeñas progresivamente irán surtiéndonos de cosas cada vez más grandes.
Los prodigios que nos reportará la nanotecnología, la fabricación de dispositivos compuestos por un número relativamente pequeño de moléculas, resultan propios de la ciencia ficción.
Los que ya hemos obtenido, también. Ahí van unos cuantos recientes:
-Bruce Lamartine y Roger Stutz, de Los Alamaos National Laboratory, grabaron agujas de acero inoxidable con haces iónicos. Así crearon las ROM´s (“memorias muertas”) de gran densidad, cuyas líneas se han cortado tan finas, hasta las 150 milmillonésimas de metro, que permiten el almacenamiento de 2 gigabytes de datos en una aguja de 25 milímetros de longitud y 1 milímetro de anchura.
