La prensa de ayer recogía la noticia del inicio de la nueva campaña de Greenpeace, “Recuperemos el Mediterráneo”.
La organización ecologista lanzaba un mensaje de esperanza que pretendía concienciar a la población de la necesidad y de la posibilidad de establecer algunas medidas para salvar un mar enfermo, el cual se degrada poco a poco desde hace ya muchos años.
La parte española de la campaña debía comenzar hoy en la ciudad del Turia, en Valencia, donde estaba previsto celebrar una rueda de prensa. Sin embargo el Rainbow Warrior II, uno de los buques de la organización, no ha conseguido entrar en el puerto valenciano, donde se ha impedido el paso al barco por decisión de una empresa privada: la de la copa América.

