feed

drosophila

El gen de la mosca que nos hace dormir por la tarde (y II)

2 comentarios

Quizá el ejemplo más sorprendente de un gen que influye en el comportamiento es el que influye en la siesta. Como los seres humanos, las moscas se despiertan por la mañana, se echan una siesta al mediodía y duermen por la noche, todo en un ciclo de 24 horas. Aunque las moscas hayan crecido en la oscuridad más absoluta, conservan estos ciclos con la precisión de un reloj suizo. Incluso con mayor precisión, porque está escrito en sus genes.

Las moscas mutantes que Benzer encontró con los ciclos circadianos estropeados, por supuesto, estaban totalmente desincronizados. Y, aunque las moscas nos puedan parecer lejanas, en los seres humanos también pueden darse estas mutaciones en el reloj biológico.

Lo más curioso es que, mucho más recientemente, se ha podido estudiar el primer mutante de reloj biológico humano: una familia en la que todos sus miembros comienzan a sentir sueño por la tarde, duermen, e invariablemente se despiertan a las cuatro de la madrugada. Y se ha comprobado que este comportamiento anómalo está relacionado con una mutación del mismo gen que Benzer y sus estudiantes habían encontrado en la mosca del vinagre, de modo que algo nos une muy estrechamente a ella..

Leer más

Anunciate aquí
Anunciate aquí

¿La mosca con ojos humanos?

2 comentarios

Uno de los baluartes argumentativos de los creacionistas o los que apoyan la idea del diseño inteligente acostumbra a ser la complejidad y sutileza de un ojo, un órgano que según ellos no pudo haber evolucionado azarosamente tal y como postula la teoría darwiniana. Contra esta idea errónea que se ha tratado de difundir como un punto débil en la teoría de la evolución, ya existen quintales de explicaciones; en Escalando el monte improbable, de Richard Dawkins, pueden leerse un buen puñado de ellas. Pero sirva este humilde post para añadir una más a la montaña.

La cuestión es que existen muchos tipos distintos de ojos. Se calcula, pues, que el ojo ha evolucionado de forma independiente más de 40 veces en diferentes contextos del reino animal. Aunque descienden probablemente de una especie de ojo germinal (quizá sólo fuera un órgano que tenía cierta sensibilidad a la luz), según su óptica el ojo ha evolucionado en dos ramas separadas: el ojo de los vertebrados y el ojo compuesto de los crustáceos.

En la mosca del vinagre, Drosophila, muy empleada en experimentos genéticos, se halla un gen que literalmente fabrica sus ojos. Los genetistas lo llaman, curiosamente, eyeless (sin ojos), porque se suelen bautizar en relación a lo que sucede cuando el gen no funciona correctamente o muta. El gen equivalente en los mamíferos se llama Pax6, aunque en los ratones también se conoce como ojo pequeño, y en los seres humanos, aniridia (que significa “sin iris”, claro).

Leer más

Anunciate aquí

La mosca de la fruta y nuestro sueño

0 comentarios

Drosophila Melanogaster

Drosophila melanogaster, la mosca del vinagre o de la fruta, ha sido propuesta por The Neurosciences Institute, de San Diego, EE.UU., para servir de modelo en las investigaciones planteadas alrededor del sueño y sus vías metabólicas y hormonales.

Según los científicos la mosca de la fruta presenta períodos similares al sueño del hombre, que parece estar regulado por una región cerebral paralela al hipotálamo humano. Este proceso estaría influenciado por una proteína reguladora del crecimiento epidérmico que muestra una frecuencia de liberación siguiendo un ciclo circadiano (varía a lo largo de las 24 horas del día). La presencia de este marcador favorecería el sueño, mientras que su ausencia lo impediría.

Leer más

Anunciate aquí

WSL Weblogs SL