10 métodos para medir el tiempo (y IV)

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Y para terminar con esta obsesión por el tiempo quería hacerlo con las formas “más modernas” de medirlo. Aunque no todo van a ser relojes…

3. Relojes de cuarzo

Cuando el reloj de cuarzo apareció una especie de electricidad comenzó a mover las manillas, dejando atrás los engranajes y pesos.

El cuarzo es piezoeléctrico, lo que significa que cuando un cristal de cuarzo se presiona genera una pequeña corriente de electricidad que hace que el cristal vibre. Todos los cristales de cuarzo vibran en la misma frecuencia.

Los relojes de cuarzo utilizan una batería para crear la vibración del cristal y un circuito para contar las vibraciones. El circuito utiliza esta información para generar un pulso cada segundo. Estos pulsos sirve de energía en los engranajes de un reloj mecánico o de alimentación en la pantalla de un reloj digital.

Los relojes de cuarzo siguen dominando el mercado debido a su precisión y el bajo coste de producción.

2. Relojes atómicos

Aunque el nombre suena un poco amenazante, los atómicos relojes no son peligrosas en absoluto. Miden el tiempo mediante el seguimiento de cuánto tarda un átomo en cambiar su estado de energía de positivo a negativo y viceversa.

El tiempo estándar oficial de los Estados Unidos se establece por el NIST F-1, el reloj atómico de cesio del Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología (NIST) en Boulder, Colorado.

Los científicos introducen el gas de cesio en la cámara de vacío del reloj, a continuación dirigen haces de láser infrarrojo en ángulos de 90 grados hacia el centro de la misma. Los láseres obligan a los átomos, pegados en una bola, a dirigirse a una zona llena de microondas.

Los científicos miden el número de átomos con los estados alterados y ajustan las microondas de distintas frecuencias para que la mayoría de los átomos se alteren. Esta frecuencia final es la frecuencia de resonancia natural para los átomos de cesio y constituye el número de oscilaciones que definen un segundo.

Suena complicado, pero el resultado es un valor estándar para el segundo. Los relojes de todo el mundo pueden configurarse automáticamente del estándar NIST por zona horaria.

El reloj atómico mantiene un registro de tiempo en el nivel más minúsculo.

1. Calendarios

Como hemos visto, el recuento real de los minutos y los segundos requiere algunos procedimientos complejos y maquinaria, pero el recuento de días y meses se basa en algo que cualquiera puede observar, la posición del sol y la luna. Las diferentes culturas utilizan diferentes métodos.

El calendario gregoriano (o cristiano), el más usado y común hoy en día, se basa en el Sol. El calendario islámico utiliza las fases de la luna. Mientra que los calendario judíos y chinos se basan en una combinación de ambos métodos.

En el calendario gregoriano un día es una rotación completa de la Tierra sobre su eje. Un mes tiene unos 29,5 días, lo cual es un ciclo completo de fases de la luna, y un año es 364.24 días, el tiempo que tarda la Tierra en orbitar alrededor del Sol.

Para regular todo se crearon los años bisiestos, que duran 366 días en vez de los 365 de un año común. Es porque de cada año sobran 6 horas y en 4 años son 24 horas, eso forma un día. Por cierto, ¡Felíz día extra!

Vía | Discovery

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