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Las diez mejores prácticas para una Agricultura Sostenible (III)

Las diez mejores prácticas para una Agricultura Sostenible (III)
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Continuando con “las mejores prácticas para una Agricultura Sostenible”:

5: Pastoreo controlado

El pastoreo controlado es básicamente una rotación de ganado que mueve a los animales a pastar en las diferentes áreas. Esto es esencial por muchas razones:

Mover los animales significa que tendrá acceso a diferentes pastizales, lo que significa que van a obtener una variedad de nutrientes y menor exposición a los parásitos y polvo.

Moviendo al ganado de un lugar a otro garantizará una mejor exposición a una variedad de plantas. Lo que también significa menos erosión, ya que los animales no estarán pisoteando la misma zona una y otra vez.

El pastoreo también puede ayudar con la fertilidad de los suelos y el control de malezas: el estiércol que dejan los animales servirá como fertilizante natural.

4: La eliminación física de Malezas

Si bien esto puede no ser práctico para las grandes cosechas, las más pequeñas pueden ser atendidas sin el uso de productos químicos.

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La mayor parte de la eliminación física de las malas hierbas se realiza mediante el uso de maquinaria agrícola o aperos de labranza. La siega y el pastoreo son especialmente efectivos antes de que las malezas produzcan semillas, esto no sólo evita la reproducción de las malas hierbas, sino que los desechos pueden convertirse nuevamente en abono.

La quema de rastrojos siempre ha sido una opción, pero resulta peligrosa, ya que puede dañar la fauna local.

3: Gestión del Agua

La mejor manera de administrar el uso del agua en las granjas es elegir los cultivos nativos, ya que éstos serán los más idóneos por el clima de la zona.

La selección de cultivos tolerantes a la sequía también es clave para los agricultores que viven en las zonas secas.

El siguiente paso en la gestión eficaz de los recursos hídricos es contar con un sistema de riego eficiente, ya que los sistemas ineficientes pueden agotar los ríos, degradar el suelo y afectan la vida silvestre de la zona. El riego limitado (goteo, aspersión, etc) es una solución práctica para la agricultura sostenible. El mantillo u otros cultivos de cobertura pueden ayudar a retener el agua por lo que el suelo permanece húmedo más tiempo.

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También es posible crear un sistema que recoge el agua de lluvia y la introduce en el sistema de riego, incluso algunas granjas tienen sistemas de reciclaje para que puedan reutilizar aguas residuales urbanas para el riego.

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