Corren por ahí (sobre todo en revistas de lo oculto y libros de lo paranormal) diversas supuestas casualidades históricas que sólo podrían explicarse mediante la conspiranoia más desatada.
Tal vez uno de las más repetidas sea las conexiones que existen entre dos presidentes estadounidenses: Abraham Lincoln y John F. Kennedy. Lincoln fue elegido presidente en 1860, Kennedy en 1960. El nombre de ambos consta de siete letras. Lincoln tuvo un secretario llamado Kennedy y Kennedy tuvo otro llamado Lincoln. Lincoln y Kennedy fueron asesinados, respectivamente, por John Wilkes Booth y (al parecer) Lee Harvey Oswald, hombres conocidos por el nombre civil completo y que defendían posiciones políticas mal vistas. Booth disparó a Lincoln en un teatro y se refugió en un almacén; Oswald disparó a Kennedy desde un almacén y se refugió en un cine (theater en inglés).
Impresionante, ¿verdad? Uno espera que, tras este alud de conexiones, se esconda, no sé, hombres vestidos de traje y sombrero que controlan los sucesos históricos que acontecen en todo el mundo, como si estuviéramos en un capítulo de Fringe.
Sin embargo, estas conexiones no tienen en realidad ningún valor y pueden establecerse con todos los presidentes de la historia (incluso con cualquier persona, sea o no presidente), como demostró John Leavy, un programador de la Universidad de Texas, que construyó listas parecidas entre dos presidentes cualesquiera.
Para comprobar la hipótesis, introdujo datos sobre los presidentes de Estados Unidos en un ordenador y entre los pares de presidentes encontró correspondencias que eran tan asombrosas, y por tanto también tan insignificantes, como las citadas entre Lincoln y Kennedy. Uno de los ejemplos que publicó en The Skeptical Inquirir se refería a otros dos presidentes muertos en atentado, William McKinley y James Gardfield.
Así pues, idear una teoría basada en coincidencias y apoyadas con indicios circunstanciales y casuales es relativamente sencillo, y puede estimular la imaginación conspiranoica del lector lego. Si nunca especificamos de antemano la naturaleza particular de las conexiones, lo lógico es que la inmensa cantidad de relaciones posibles conduzca a un buen puñado de asociaciones sugerentes.
O dicho de otro modo: aunque sea improbable que se produzca una cadena concreta de acontecimientos especificados de antemano, hay una alta probabilidad de que se observe después alguna cadena de acontecimientos digna de mención.
Hay que recordar aquí la rama de la combinatoria que se conoce por teoría de Ramsey, que estudia qué longitud han de tener las series para garantizar determinadas relaciones entre sus elementos. ¿Cuántos invitados han de estar presentes en una fiesta, por ejemplo, para asegurar que por lo menos cinco se conozcan entre sí o sean desconocidos?
Vía | Un matemático lee el periódico de John Allen Paulos
Comentarios
Sí, eso es como la "paradoja" del cumpleaños, si se reunen 23 personas, hay una probabilidad del 50% de que 2 de ellas cumplan los años el mismo día. Sin embargo, distinta sería la cosa si eliges 2 personas al azar del grupo, la probabilidad de que cumplan los años el mismo día es casi nula; o si eliges un día del calendario al azar, la probabilidad de que haya 2 personas en el grupo que cumplan los años el mismo día también es casi nula.
En la primera clase de estadística que tuve en la universidad, la profesora quiso darse el gustazo con esto. Eramos unos 50. Ninguno coincidió, jeje!!
Pues ya es mala suerte, con 50 personas había un 97% de probabilidad...
¿Podrías explicarme el cálculo? Es que 25 personas son 25 fechas, y el año tiene 365 días.
Quizás quiere decir que cumplen un dia de cada mes cualquiera entonces el total sería 30 o 31
-- editado por última vez a las 15:29
http://es.wikipedia.org/wiki/Paradoja_del_cumplea%C3%B1os
"correspondencias que eran tan sombrosas," falta una "a" en asombrosas.
interesante
Bueno, también es cierto una cosa. Estamos educados de tal forma para que no pensemos ni en conspiraciones, ni en temas ocultos/clasificados, sobretodo cuando se relacionan países desarrollados como en este caso EEUU.
Con esto quiero decir, que pese a que nos ponga delante pruebas de las cosas que hacen ciertos países, si estos son del primer mundo y sus dirigentes no lo admiten pues tendemos a no creer en esas pruebas. Esto es así y seguirá siendo así.
Podemos pensar muchas cosas, pero al final nos creemos lo que gobiernos y medios de comunicación quieren.
Eso es correcto mi estimado +1..
Lincoln murio en el teatro Ford, y Kennedy en un Ford Lincoln...
Me quedo con la última parte relacionándola con los seis grados de separación, que supongo que todo el mundo conoce (todos estamos conectados por seis personas) pero ¿conocéis los seis grados de separación de Kevin Bacon? ¡todos los actores estan unidos a Kevin Bacon! Todo empezó por un juego (a causa de unas declaraciones del actor) y ha acabado siendo más famoso el juego q las películas de Bacon.
Aquí os dejo algo un enlace por si queréis saber más: http://www.cinenganos.com/seis-grados-de-separacion/
¿Coincidencias entre Lincoln y Kennedy? ¡Ja! Echadle un vistazo a este artículo, por favor...
http://xurl.es/mk3i4
César Noragueda
Qué interesante nuestro cerebro busca-patrones :) Somos tan buenos haciendo eso que rayamos la inutilidad de ésta habilidad.
interesante
Estas seguro que es algo inútil?, Somos lo que somos hoy en día es gracias a que podemos conjugar patrones...
Interesante artículo, Sergio, como siempre...por cierto, como en un capítulo de Fringe (muy grande John Noble), o en algún relato de Dick, aprovechando el reciente estreno de "Destino Oculto". Debe ser el homenaje que los creadores de Fringe hacen al autor.
Y SI EL COCHE FORD LINCOLN TUVIERA ESTROPEADO EL CARTER ??????????????
"El desorden completo es imposible" -Theodore S. Motzkin
Las coincidencias no significan nada!!! Si se seguiera este razonamiento me pregunto ¿cómo se atraparía a un asesino serial?
Pues sí, tales conexiones espúreas ya era fácil reconocerlas por lo que son, pero no deja de tener coña lo de los secretarios y lo de sus supuestos asesinos
Siempre he creído que la fascinación por un modelo de creencia o pensamiento -a menudo que nos pone alerta- esconde otro más instintivo de seguridad: así como el interés por lo sobrenatural y los espíritus esconde nuestro deseo instintivo de que haya un más allá -sin él, no se explican las entidades espirituales-, las teorías conspiranoicas esconden el deseo de que el mundo/cosmos en su complejidad sea controlado por un sistema o entidades que hagan que las piezas sigan funcionando, como en el mito del padre que controla desde las alturas -y que conste que yo tengo mis creencias ;D-
Abrazos
muy bueno
-- editado por última vez a las 11:24
Escribir un comentario
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con FacebookConnect