
Gracias a la ciencia de la cartografía se empezaron a usar brújulas y teodolitos para medir ángulos, yendo más allá de los sentidos humanos. Progresivamente, los mapas se han ido perfeccionando hasta el punto de reflejar con bastante fidelidad el mundo, incluso de lugares que probablemente nunca pisaremos.
Sin embargo, los mapas aún no explican realmente cómo es el mundo, aunque existan herramientas como OpenStreetMap, una suerte de Wikipedia de mapas en el que el usuario puede modificar los mapas en tiempo real. La alternativa de código abierto a los mapas. O que haya personas tan fascinadas por los mapas que incluso se jueguen su libertad con tal de poseerlos, como el caso de E. Forbes Smiley III, posiblemente el mayor ladrón de mapas de la historia.
Los mapas no dejan de ser construcciones humanas, y por tanto están repletas de curiosidades que tienen que ver con su estructura, sus errores y sus logros, como podéis leer a continuación:
Y es que ya lo dijo Borges, cuando buscamos la perfección en los mapas en el mundo actual:
En aquel tiempo el arte de la cartografía logró tal perfección que el mapa de una sola provincia ocupaba una ciudad, y el mapa de un imperio, toda una provincia. Con el tiempo, esos mapas desmesurados no satisficieron y los Colegios de Cartógrafos levantaron un mapa del Imperio, que tenía el tamaño del Imperio y coincidía puntualmente con él.