Vamos cumplir con nuestra pequeña cuota mensual de artículos obscenos y hablemos hoy de los pedos. Concretamente, de cómo medir la velocidad a los que son expulsados por nuestro ano. Sí, habéis leído bien. Y esto no es El Hormiguero.
Como ya dejé escrito, un adulto puede expulsar a través de sus ventosidades hasta 2 litros de gases, y, en promedio, nos ventoseamos una vez cada hora. Pero un tal Graham Tattersall quiere ir un poco más lejos y nos invita a realizar el siguiente experimento (mascarilla opcional, gente impresionable fuera de la habitación).

Hoy es sábado, día ocioso. Así que nada mejor que agitar la coctelera y leer un puñado de hechos insólitos que nos desentumezcan las neuronas y que nos demuestren, una vez más, que la realidad puede ser mucho más excitante que la ficción.