Un equipo de investigadores de la Universidad de Queensland, en Estados Unidos, ha conseguido desarrollar un panel solar que, a partir de un tinte transparente, permite reducir el gasto energético de una construcción, y que puede incluso generar energía.
Estos paneles solares se basan en una tecnología denominada fotosíntesis artificial, (en analogía con la clorofila), ya que el tinte absorbe la luz y produce electricidad.
Los paneles están compuestos de un electrolito, una capa de titania, pigmento usado en la pasta de dientes, y tinte de rutenio, situado entre dos capas de vidrio. La luz solar que incide sobre el tinte excita los electrones, que son absorbidos por la titania y luego convertidos en corriente eléctrica.
