Un relámpago es una descarga eléctrica de hasta 30 millones de voltios, suficiente para proveer de luz a una ciudad de 200.000 habitantes durante un minuto. Alcanza una temperatura cinco veces mayor que la temperatura de la superficie del Sol: 30.000 grados centígrados. Viaja a una velocidad de más de 115 millones de kilómetros por hora, aunque el sonido que produce lo hace a una velocidad notablemente inferior: de ahí que el desincronización entre su luz y su sonido sirva para calcular la distancia a la que se encuentra. Según la película Regreso al futuro, incluso sirve para alcanzar los 1,21 Gigavatios y así viajar a través del tiempo.
Cada día caen en la Tierra más de 17 millones de rayos; 200 por segundo. Las posibilidades de morir por un rayo en el Reino Unido son de aproximadamente 1 entre 10.000.000 (las mismas que de ser mordido por una víbora). Los hombres son alcanzados por rayos 6 veces más que las mujeres. Al año mueren por esta causa alrededor de mil personas. Da miedo, pero no es para tanto: mata muchísimo más el tabaco o incluso el baño de nuestra propia casa, sin contar los muslos de pollo que se nos atragantan. Las estadísticas son así de contraintuitivas.
Aunque no si hablamos de la cuenca del río Catatumbo, en Venezuela, al sur del lago Maracaibo.
