
Según un estudio de la Universidad de Pennsylvania, comer pistachos, aunque sea entre horas, aporta grandes beneficios para el corazón y ayuda al cuerpo humano a responder positivamente al estrés diario.
En el estudio realizado participaron 28 personas comprendidas entre los 30 y 70 años, con unos niveles de colesterol ligeramente elevados, parecidos a los de la mayoría de la población.
