Un certamen patrocinado por el omnipresente y tentacular Google, el Google Lunar X Prize, quiere premiar al vehículo que consiga alunizar y retransmitir su hazaña.
Hoy, en términos de dificultad, viajar a la Luna se empieza a parecer a desplazarse en coche de un punto de la ciudad a otro. Bien, quizá lo de la Luna no tan difícil si tenemos en cuenta los atascos de tráfico, ni tampoco si echamos un vistazo al alto volumen de participación en este certamen que premiará al ganador con 22 millones de euros.
La carrera lunar dejada de la mano de empresas que compiten entre sí, quién lo hubiera dicho.
Las bases estipulan que el ganador no sólo deberá llegar hasta la Luna con una nave robótica y retransmitir video y datos de la aventura antes del 2013, sino que la nave al menos deberá recorrer 500 metros sobre la superficie del satélite.
