
Hacer uso de secuencias cortas de ADN de regiones estándar del genoma como si de líneas de un código de barras se tratase, este es el objetivo de un trabajo con participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) que plantea una nueva manera de identificar hongos.
El estudio, publicado en el último número de Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), se centra en el Consortium for the Barcode of Life, una iniciativa a escala mundial para la síntesis de un nuevo sistema taxonómico de todas las especies existentes en nuestro planeta.
El Consortium for the Barcode of Life fue creado en 2004, con sede en el Smithsonian Institution’s National Museum of Natural History en Washington (USA). La participación del CSIC viene de la mano de El Real Jardín Botánico de Madrid, que se incorporó al proyecto en 2009.

Un hongo descubierto en 2010 en la isla Boroneo en la región de Malasia ha sido bautizado con el nombre de Spongiforma squarepantsii en honor al personaje de dibujos animados Bob Esponja (SpongeBob SquarePants, en inglés). Y es que, a pesar de ser un hongo, su forma es similar a la de una esponja de mar y tiene un color naranja brillante. Esta cualidad de ‘esponja’ es una adaptación a su ambiente, para revivir de manera rápida si es que se seca, al absorber pequeñas cantidades de humedad del aire.