
Un grupo de investigadores de Estados Unidos y Holanda han demostrado, a partir de imágenes de la superficie de Marte que lleva años recopilando la NASA, que unas formaciones en forma de abanico situadas en los extremos de algunas cuencas de la superficie del planeta rojo podrían haber sido formadas por grandes corrientes de agua. Se considera que el agua podría proceder del interior del planeta.
Los científicos han identificado varias formaciones que podrían corresponder con cuencas excavadas por el agua, observándose, en algunas de ellas, unas formaciones parecidas a las de los deltas de los ríos de la Tierra, pero que terminan en una forma escalonada.
