Así pues, el aprendizaje, sobre todo, depende de los genes: la manera más segura de entender el aprendizaje consiste en comprender los genes y sus productos, que permiten que el aprendizaje se produzca. Pues en los seres humanos también existen genes CREB. El gen CREB humano está en el cromosoma 2, pero su aliado fundamental, el que le ayuda a realizar su función, está en el cromosoma 16 y se llama CREBBP.
El sistema AMP cíclico de las moscas de la fruta parece ser especialmente activo en las regiones cerebrales denominadas cuerpos fungiformes, extrusiones de neuronas en forma de seta. Ahora es cuando se empieza a comprender de verdad cuáles son las funciones de la proteína CREB y el AMP cíclico en estos cuerpos fungiformes.

Un águila puede permitirse el lujo de aprender su oficio de sus padres para adaptarse mejor a las condiciones locales; en contraposición, un cuco debe construirlo todo basándose en el instinto porque nunca conocerá a sus padres.