De pequeño me gustaba mirar las nubes. El aspecto de una nube depende de diversos factores, entre los que se encuentran la distribución de los cristales de hielo o las gotitas de agua que las forman o la temperatura y la fuerza del viento.
Como si fueran seres vivos, las nubes incluso obedecen a una clasificación taxonómica de grupos y subgrupos, con sus especies y variedades. Actualmente se distinguen diez géneros principales de nubes: cirros, cúmulos, estratos, cirroestratos, cirrocúmulos, nimboestratos, cumulonimbus, altoestratos y altocúmulos. Estos nombres se basaron en la obra pionera de Luke Howard, químico inglés que publicó su Essay on the Modification of Clouds en 1802.
Goethe escribió cuatro poemas dedicados a Howard, a quien consideraba el <
