En cualquier bote de aerosol que tengamos por casa descubriremos una serie de advertencias sobre su uso, entre las cuales se encuentra el que no se acerquen a fuentes de calor o no se perfore su carcasa.
Con todo, cada año hay accidentes con los botes de aerosol. No solo al acercarse a una llama, sino debido a la exposición al sol. Los botes, entonces, estallan como si fueran bombas. En febrero de 2000, por ejemplo, una anciana de Maryland dejó unos aerosoles pegados al piloto luminoso de la cocina de gas de su caravana y los botes explotaron reventando las ventanas y combando las paredes.
Así pues, ¿cuánta presión hay en el interior de un bote de aerosol para que se conviertan en armas tan mortíferas?
Según la asociación británica de fabricantes de aerosoles, la Aerosol Manufacturers Association, los botes tienen una presión de entre 2 y 8 atmósferas. Es decir, el equivalente a entre 2 y 8 kilómetros por centímetro cúbico. Es decir, que causan una explosión capaz de ser mortal.

El ser humano podría ser más responsable de lo que cree en el hecho aparentemente natural de que un día amanezca nublado… o que con frecuencia, después de una semana soleada, el fin de semana esté todo encapotado.
La contaminación industrial que general Asia tiene un efecto más amplio de lo esperado en la climatología mundial. En Asia emergen grandes urbes e industrian que comienzan a asentarse como grandes potencias.