
Entre los ácidos grasos esenciales destacan en importancia los ácidos grasos poliinsaturados, particularmente el Omega-6 y el Omega-3, también conocidos como grasas n-3. Según un estudio publicado en la revista “Alcoholism: Clinical & Experimental Research” el consumo desmesurado de alcohol hace descender los niveles adecuados de grasas n-3.
La investigación, realizada por Norman Salem del Instituto Nacional de Abuso del Alcohol en Estados Unidos, señala la carencia de grasas n-3 como un factor que favorece la infertilidad y otras anormalidades fisiológicas y bioquímicas.
