Muchos de nosotros hemos realizado (o hemos oido hablar de ello) el tÃpico experimento del colegio según el que alimentamos un pequeño circuito eléctrico con patatas (o limones). La idea básica es construir un simple circuito tomando la patata como parte de una sencilla baterÃa, y comprobar la circulación de la corriente eléctrica de alguna manera, siempre y cuando tal circuito ¡no consuma demasiado! Pero, ¿la patata genera electricidad? La verdad es que no. La patata no es un generador eléctrico, ni tampoco un acumulador, sino simplemente un elemento más en el circuito.
La idea básica de estos montajes se basa en las reacciones redox (reducción-oxidación). Los circuitos, en cuanto a la “baterÃa” se refiere, se reducen a una patata y dos electrodos de diferente metal. Por ejemplo, un electrodo puede ser de cobre y otro de cinc (por eso cuando hacÃais la experiencia os decÃan de utilizar una peseta de cada tipo…).
La patata actúa como electrólito, el ácido ascórbico es el elemento que cierra el circuito. Al disponer cobre y cinc en una disolución de electrólito, se produce la reacción redox y los electrones fluyen desde el cinc hasta el cobre, pero en realidad esto es bastante lento. Por ello, los voltajes obtenidos por patata no suelen superar los 0,5 V y los 0,2 mA (miliamperios). Esto no llega a nada, pero colocando las patatas en serie (para aumentar el voltaje) y posteriormente juntando series de patatas en paralelo (para aumentar la corriente), se pueden conseguir baterÃas decentes. Eso si, inmanejables.
Comentarios
hahaha yo si tendria mi bateria de patatas :), al menos mientras que estas no se descompongan y dejen de conducir energia...
saludos