España por fin está en el aire. Bueno, en el espacio. Lo cual ya es mucho considerando aquel sambenito que se le colgó años ha: lo de Spanish is different.
Desde Rusia, no con amor sino desde el cosmódromo de Plesetsk, ha sido lanzado ya el primer satélite de la historia de la Agencia Espacial Europea liderado exclusivamente por empresas y científicos españoles. Se trata del satélite SMOS.
Primera prueba superada con éxito, para sacarnos de encima el estigma del chapuzas con el pañuelo encasquetado en la cabeza. Al menos un poco. La segunda prueba, no obstante, reviste mayores riesgos, como ha declarado el director del proyecto SMOS en la ESA, Achim Hahne.
Una segunda prueba que consiste en desplegar simultáneamente los tres brazos articulados del satéite, en los que van montados sus instrumentos científicos. Ello ocurrirá a lo largo del día de hoy. Veremos.
