
El bosque de Sherwood (en East Midlands, Inglaterra), el mismo por el que Robin Hood permanecía escondido a la espera de poder robar a los ricos para darle a los pobres, está en peligro. Si bien sobrevivió a un huracán hace 20 años que destrozó gran parte de la zona afectando a miles de árboles, ahora la pérdida de éstos se ha multiplicado pasando de uno a cinco ejemplares por año.
