
Aunque nuestro país tiene un riesgo bajo de que se produzcan grandes terremotos, sí tiene una actividad sísmica relevante (terremotos de magnitud inferior a 7) en algunas zonas, como Andalucía, Murcia y Pirineos, que podrían provocar daños considerables.
Como bien sabemos, la península Ibérica se halla situada en el borde sudoeste de la placa Euroasiática en su colisión con la placa Africana. Por lo que el desplazamiento tectónico entre ambos continentes es responsable de la actividad sísmica de los países mediterráneos y, por tanto, de los grandes terremotos que ocurren en zonas como Argelia, Grecia o Turquía. La parte más occidental de la conjunción entre dichas placas es la fractura denominada de Azores-Gibraltar-Túnez, que es la que afecta a España.
Pero, ¿existe control sísmico en nuestro país?

