
Según un estudio realizado en la comunidad de Madrid (España), un 80% de los hospitales españoles reutiliza los dispositivos desechables, a pesar de estar expresa y terminantemente prohibido. Según dicho estudio, la mayoría de los centros nacionales envían los productos de un solo uso a sus servicios de esterilización y, tras un lavado, los ponen de nuevo en circulación.
La administración y los profesionales de la salud conocen sobradamente dicha práctica, la cual ha sido denunciada en diversas ocasiones, pero la reutilización del material de usar y tirar continúa siendo habitual en centros públicos y privados. Por supuesto, en ningún caso se informa al paciente.
