Hace algunos años publiqué un cuento protagonizado por un hombre deprimido, recién salido de una relación amorosa (vamos, que le habían hecho trizas el corazón). La historia transcurría en un futuro cercano en el cual se pone de moda adquirir unas cabezas robóticas inteligentes que se pueden conectar a Internet. A los desengañados, a los deprimidos, a los infelices, a los solitarios. Todos ellos podían gozar del último y más revolucionario fármaco: los psicoterapeutas artificiales BIAB.
Debido a la fuerte demanda de ayuda psiquiátrica por parte de la sociedad y al hecho de que todo el mundo gozaba ya de un ordenador conectado a la Red, una empresa floreciente, Brain In A Box, implantó a gran escala una IA psicoterapeuta atenta, experimentada y fundamentalmente no directiva en todos los hogares del planeta. Una vez asegurado el carácter confidencial del diálogo psiquiátrico, la aceptación fue masiva. Hasta tal punto que había pacientes que revelaban más sobre sí mismos de lo que lo harían a su homólogo humano.
¿Tiene problemas? Compre una busto parlante BIAB a su gusto, conéctelo a su terminal y abra una cuenta en Brain In A Box. ¡Su vida cambiará!

Algunas religiones, corrientes filosóficas y libros de autoayuda suelen afirmar que el ser humano debe conocerse a sí mismo, explorar su interior, examinar su alma y sus pensamientos. De esta manera, cualquiera adquiere más sabiduría, sabe hasta donde puede llegar… quién es, en suma.
Al principio, ir al psicoterapeuta tenía connotaciones peyorativas: o te faltaba un tornillo o arrastrabas un estigma social. Ahora, por el contrario, parece que ir al psicoterapeuta está de moda. Apuesto a que todos vosotros conocéis a alguien que lo ha hecho.
El éxtasis es una droga ilegal que podría cambiar de chaqueta y ser beneficiosa, así se desprende de los estudios realizados por expertos norteamericanos e israelís con pacientes oncológicos que sufren ansiedad severa o en aquellas personas que padecen migrañas imposibles de tratar. El éxtasis podría ser utilizado como remedio terapéutico contra algunos desórdenes psiquiátricos.