
Jaytee era un perro que detectaba cuándo volvía su amo a casa. Y según éste, lo hacía psíquicamente, para ser más chulo que nadie.
Es más, incluso permitió que un equipo de un programa de televisión le acompañara en tan curioso fenómeno. Situaron una cámara en casa con el perro, y otra acompañando a su amo mientras daba un paseo por el pueblo.
Estando a calles de distancia, cuando el señor decidió girar para volver para casa… al momento el perro corrió al porche a esperar con entusiasmo a su amo.
Inquietante, ¿no creéis?
Pues también fue inquietante para Richard Wiseman. Investigador especializado en casos “extraños” (de hecho, él bautizó sus estudios como rarología), decidió comprobar la veracidad del fenómeno, y para ello pensó posibles explicaciones más simples, como por ejemplo:
- El perro conocía la rutina de su amo, y por tanto sabía cuándo solía volver.
- El perro olía al amo cuando estaba cerca.
Con estas bases, pasó a realizar los experimentos.
