
Leído de corrido, damos un poco de miedo. Tenemos el aspecto de una enorme y compleja máquina que no deja de perder líquidos por todas sus junturas.
440.000 millones de células. Son las que el organismo humano va perdiendo en un día, que se reemplazan enseguida. Tenemos alrededor de 100 billones. Es decir, que nos renovamos por fuera o por dentro, como decía el anuncio.
170 kilómetros por hora. Es la velocidad del estornudo. Concretamente, la velocidad que alcanza la saliva cuando estornudamos. Y es que segregamos 1 litro de saliva al día, lo suficiente para llenar una botella. Aunque no es tanto como pensamos: un buey llega a los 65 litros.
200.000 kilómetros de venas. Y por ellas corren aproximadamente 5 litros de sangre. Por nuestros cuerpo discurre toda una red de carreteras y autopistas que ya quisiera para sí el Ministerio de Fomento.
