Eso pretende ahora el ejército estadounidense, que ha creado un comité para evaluar el potencial militar de la neurociencia. ¿Acaso no era de esperar?
Y es que ayer se publicó un artículo creado por el Departamento de Defensa bajo el título “Neurociencia Cognitiva Emergente y Tecnologías Relacionadas”, en el que se trataban todas aquellas tecnologías que potencialmente podían ser útiles, y también problemáticas.
Los principales campos de estudio fueron cuatro:
- Lectura mental. El desarrollo de modelos psicológicos e imágenes neurológicas está haciendo posible observar si una persona está mintiendo.
Aún así, esta ciencia está en sus inicios, y hay problemas para poder realizar un estudio correcto. Estos lectores de mentes permitirían a los estadounidenses interrogar a enemigos capturados, o a “presuntos terroristas”, labor en la que suelen mostrarse de lo más exhaustivos.
