
Eso es lo que seguramente dirá Aubrey de Grey a su pareja cada vez que se ponga romántico, pero a nosotros no nos engaña. Si lo dice, es porque en el fondo tiene la ilusión de que algún día el ser humano llegue a esa esperanza de vida.
Porque este investigador, antes ingeniero informático y ahora biogerontólogo, dedica sus días a la labor de luchar contra ese proceso degenerativo que es el envejecimiento. Su visión de futuro bien lo resume: vivir mil años con el estado físico de una persona de entre 25 y 30 años.
Tener 25 años durante diez siglos. O lo que es lo mismo, ganarse un epitafio del estilo “Christopher Boone, 1900-2900: ya era hora, hijo mío”.
Siendo la muerte el mayor miedo para tantas y tantas personas, esta expectativa de vida se trataría del mayor avance de la historia de la humanidad, ¿pero estaríamos realmente preparados para ello?
