feed

Antonio Damasio

El hombre muy, muy indeciso: la lesión frontal ventromediana

31 comentarios

Una manera muy eficaz de averiguar cómo funciona nuestro cerebro es estudiar el comportamiento de personas con lesiones cerebrales muy concretas. Para estudiar la manera en la que tomamos decisiones, pues, no hay nada mejor como fijarnos en pacientes con lesiones prefrontales ventromedianas.

La mayoría de nosotros cree que sus decisiones son tomadas de manera ponderada y reflexiva, hasta cierto punto con determinada lógica. Pero lo cierto es que la mayoría de nuestras decisiones son intuitivas e inconscientes… y lo mejor para nosotros es que sea así.

Si todas nuestras decisiones las tomáramos racionalmente, sencillamente no tomaríamos decisiones. El número de variables que calcularíamos sería tan enorme que probablemente nos pasaríamos todo el tiempo evaluándolas. Y la carencia de emociones eliminaría la motivación de tomar la decisión.

Por ejemplo, así es como respondió, según el neurofisiólogo Antonio Damasio, un paciente con lesión prefrontal ventromediana a la pregunta de cómo le había ido el trayecto en coche por las heladas carreteras, bajo la lluvia glacial:

Leer más

Anunciate aquí
Anunciate aquí

Nuestro cerebro está siempre drogado: ¿cómo sacarle partido? (y II)

9 comentarios

La mejor forma de comprender cómo mejoraría nuestra vida al conocer y hasta anticipar la secreción de sustancias químicas específicas en nuestro cerebro es mediante el siguiente ejemplo.

Imaginad que decidimos tomar un secante de LSD y, poco después, notamos la esperable confusión sensorial, colores derramándose, ataques de lucidez y de miedo, etc.

Imaginad que, otro día, esa misma dosis de ácido es ingerida por vuestro cuerpo sin que tengáis conocimiento de ello. Por ejemplo, alguien la ha diluido inadvertidamente en vuestra bebida. Y de repente, sin motivo aparente, vuestro mundo se transforma en un carrusel de alucinaciones, tal y como le sucedió a Albert Hoffman cuando sintetizó sin saberlo el LSD, convirtiendo su regreso a casa en bicicleta en un paseo de pesadilla.

Leer más

Anunciate aquí

La imposibilidad (temporal) de explicar la conciencia

32 comentarios

El neurocientífico Antonio Damásio define la conciencia como “la sensación de lo que ocurre”. Otros, como Rodolfo Llinás, sostienen que la conciencia sólo es una propiedad de la materia que compone el cerebro, como la madera tiene la propiedad de arder fácilmente en contacto con el fuego: en ese sentido, una mesa y un cerebro serían más o menos la misma cosa, sentenciaría Llinás golpeando la mesa con el puño en una de sus clases en la universidad.

Los teóricos de la conciencia denominan qualia a la propiedad del cerebro de reconocerse a sí mismo, de proyectar una representación del mundo externo e interno. Sin los qualia, el ser humano sería un zombi o un robot.

Pero ¿cómo se originó esta extraña propiedad de la mente? ¿Cómo es posible que un puñado de átomos que no difiere mucho de un calentador de agua o un tallo de brócoli sea consciente de su entorno? (Presumiendo que el calentador de agua o el tallo de brócoli no sean conscientes de su entorno, claro).

Leer más

Anunciate aquí

WSL Weblogs SL