Alrededor de mil corales cambiaron de vivero en agosto de 2026 en los Cayos de Florida. La Coral Restoration Foundation los movió de su instalación de Tavernier a otra nueva, en Elbow, como primera fase de un plan para replicar en el agua el banco de genes que mantiene en tierra, según recoge la nota de la propia fundación. La razón inmediata es un El Niño que se fortalece y la memoria de un verano, el de 2023, que mató casi todos los corales cuerno de ciervo y cuerno de alce silvestres de la región. El proyecto que empezó como una tarea escolar sostiene ahora una reserva genética crítica para dos especies que un estudio en Science declaró funcionalmente extintas en Florida.
De la pecera al arrecife. Ken Nedimyer, recolector de peces tropicales en los Cayos de Florida, empezó a propagar coral cuerno de ciervo hacia 2000 con su hija Kelly para un proyecto 4-H, el programa educativo agrícola estadounidense. La idea inicial era vender los corales al comercio de acuario, "igual que los chicos de 4-H del norte criaban y vendían cerdos y pollos", contó Nedimyer a la revista CORAL en 2009. "Nunca vendimos ninguno". El primer sitio de plantación llegó en octubre de 2003, en Molasses Reef. "Se plantaron seis corales inicialmente", recordó entonces. "Ahora, seis años después, hay al menos 500 descendientes directos de esas plantaciones originales". Un proyecto piloto de 2004, financiado por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE. UU. (NOAA) y The Nature Conservancy, precedió a la fundación de la Coral Restoration Foundation en 2007.
Cultivar coral en árboles. La fundación inventó el Coral Tree en 2011: una estructura de PVC anclada al fondo marino y sostenida por un flotador cerca de la superficie. Los fragmentos de coral cuelgan de sus ramas en línea de monofilamento, y buceadores los limpian con regularidad para que no compitan con otros organismos por espacio o alimento. Los fragmentos ramificados se convierten en colonias listas para el arrecife en seis a nueve meses, según la fundación. El programa de Florida opera cuatro viveros de producción con casi mil árboles, capaces de criar más de 50.000 corales al año. El de Tavernier cubre 0,6 hectáreas de fondo marino y alberga más de 500 árboles, más de la mitad del total. La colección incluye más de 600 genotipos de 20 especies de coral; un genotipo es un individuo genético, de modo que muchos fragmentos pueden ser copias del mismo coral. El método viajó: en Bonaire, un resort de buceo y tres residentes buscaron a Nedimyer para llevar la restauración a la isla, una colaboración que desembocó en Reef Renewal.
Cuánto sobrevive. Un estudio de 2020 en PLOS ONE, liderado por Matthew Ware, siguió 2.419 colonias de coral cuerno de ciervo trasplantadas en 20 proyectos de restauración entre 2007 y 2015. La supervivencia fue alta en los primeros dos años y luego cayó. Entre siete grupos seguidos al menos cinco años, osciló entre el 4% y el 89%. Las proyecciones la sitúan entre el 0% y cerca del 10% después de siete años. Los autores respaldaron la conclusión del plan federal de recuperación: reducir los factores de estrés "es necesario antes de que se produzca un crecimiento y recuperación significativos de la población". En 2024, Phanor Montoya-Maya, director del programa de restauración de la fundación, planteó la escala temporal en una entrevista con NOAA Climate: "Los arrecifes tardan miles de años en desarrollarse, los corales tardan decenas de años en crecer hasta ser una colonia grande. ¿Por qué esperamos que lo que hacemos hoy dé un resultado mañana?"
El verano del colapso. Un récord de calor marino golpeó Florida en 2023, el noveno evento de blanqueamiento masivo en la región desde 1987 y el peor registrado, según la NOAA. El estrés térmico persistió entre dos y tres meses, con niveles de exposición al calor entre 2,2 y 4 veces mayores que en cualquier año anterior. Un estudio publicado en Science el 23 de octubre de 2025, liderado por el equipo del Coral Reef Watch de la NOAA con datos de más de 52.000 colonias en 391 sitios, encontró que la mortalidad del coral cuerno de ciervo y cuerno de alce alcanzó el 98% al 100% en los Cayos de Florida y Dry Tortugas. En el sureste de Florida, donde las temperaturas fueron más frescas, la mortalidad fue del 38%. Las dos especies "aún existen en números pequeños pero ya no desempeñan su papel vital en la construcción y el mantenimiento de los ecosistemas de arrecifes", según la Universidad de Miami. "Nos estamos quedando sin tiempo", dijo Ross Cunning, coautor principal del estudio y biólogo del Shedd Aquarium. El fenómeno no fue exclusivo de Florida: en 2024, Xataka ya contaba que más del 54% de los arrecifes del mundo habían experimentado blanqueamiento el año anterior, el cuarto evento global en 30 años.
Sin esas dos décadas de restauración previa, el desenlace habría sido otro. Un estudio en Conservation Biology, con 30 autores liderados por Erinn Muller e incluyendo a Montoya-Maya y Nedimyer, concluyó que la infraestructura de restauración, la acción de emergencia y los bancos de genes en tierra ayudaron a evitar que las dos especies desaparecieran de la región y preservaron gran parte de su diversidad genética. Sin ese trabajo, los corales "se habrían perdido en gran medida", escribieron los autores.
Duplicar el banco de genes. El 20 de agosto de 2026, la fundación trasladó unos 1.000 corales con 130 genotipos de Tavernier a Elbow, primera fase de una transferencia prevista de unos 3.500. Ese primer movimiento es menos de un tercio del plan, y sus 130 genotipos son aproximadamente una quinta parte de los más de 600 en los viveros de Florida. El Niño se fortalece, con un 83% de probabilidad de que se mantenga fuerte o muy fuerte entre enero y marzo de 2027, según el pronóstico de la NOAA actualizado en octubre de 2026. Los bancos en el agua se suman a los que ya existen en tierra, como el de The Reef Institute en West Palm Beach.
Elbow ofrece algo más que redundancia geográfica. El sitio experimenta mayor movimiento de agua que Tavernier, y la investigación sugiere que los entornos de flujo más alto pueden reducir algunos efectos del estrés térmico. En el arrecife cercano, el coral cuerno de alce sobrevivió a eventos previos de blanqueamiento, incluido el cuarto evento global. La fundación no sabe aún si los corales trasplantados responderán igual, y esa es parte del valor del nuevo sitio: al mantener material genético en condiciones distintas, puede monitorizar qué genotipos funcionan mejor en cada entorno.
"Vimos en 2023 cuánta diversidad genética puede desaparecer en un solo verano", dijo Montoya-Maya en el comunicado. "No podemos controlar la temperatura del océano. Pero podemos reducir el riesgo de perder material genético importante". El banco de genes de Elbow es una apuesta a que los corales que sobrevivieron al peor verano registrado tienen algo que los demás no tienen, y que ese algo merece guardarse frente a los veranos que vienen. La pregunta abierta es si la escala de estos viveros puede seguir el ritmo del calentamiento.
Foto | Santuario Marino Nacional de los Cayos de Florida (FKNMS)
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