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		<title>Magazine - testosterona</title>
		<link>http://www.xatakaciencia.com</link>
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Xatakaciencia es un weblog colectivo dedicado a la divulgación científica, la ecología y el cambio climático		</description>
		<pubDate>2012-02-14 05:59:08</pubDate>

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      <title><![CDATA[La Testosterona lo mató]]></title>
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      <pubDate>Wed, 23 Feb 2011 18:39:14 +0000</pubDate>

      <author>Capitan Tomate</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image7802" src="http://img.xatakaciencia.com/2011/02/2635651571_746de22b21_z.jpg" class="centro" alt="Lagopus lagopus scotica" /></p>

	<p>Adiós al mito del &#8220;machote&#8221;. Grandes ornamentos sexuales no tienen que significar una salud de hierro, al menos en lo que se refiere a las aves. </p>

	<p>El macho del <strong>lagópodo escocés</strong>, un ave de caza en Reino Unido, se vuelve más débil frente a los parásitos cuanto mayor es su nivel de testosterona, según un estudio liderado por la universidad escocesa de <strong>Aberdeen</strong> en el que ha participado el <em>Consejo Superior de Investigaciones Científicas </em>(<span class="caps">CSIC</span>). Es decir, que todo ese esfuerzo por &#8220;lucir palmito&#8221; les hace mucho más vulnerables.<br />
<!--more--></p>

	<p>Esta investigación prueba por primera vez la base genética de la hipótesis del <strong>Hándicap de la Inmunocompetencia</strong>, que trata de explicar el precio que tienen que pagar los machos para desarrollar sus ornamentos sexuales: </p>

<blockquote>solo aquellos con un sistema inmune más fuerte y mayor resistencia frente a los parásitos pueden permitirse mantener niveles altos de testosterona.</blockquote>

	<p>Las poblaciones de lagópodo escocés atraviesan <strong>ciclos periódicos</strong>. A épocas con grandes densidades le siguen otras en las que el número de individuos desciende de forma drástica. Desde hace más de 30 años la ciencia ha tratado de averiguar las causas de esta oscilación demográfica y se han establecido dos hipótesis principales. </p>

	<p>La <strong>primera</strong> señala a los parásitos como causa principal del fracaso reproductor del ave, mientras que la <strong>segunda</strong> establece que los cambios de agresividad de los machos regulan el número de individuos que controlan un territorio.</p>

	<p>La investigación demostró que ambas hipótesis <strong>son válidas y no excluyentes</strong>. Ya que los parásitos limitan la expresión de la agresividad, al mismo tiempo que la agresividad y los altos niveles de testosterona aumentan la susceptibilidad frente a los parásitos. Un círculo vicioso del que hay que mantener control.</p>

	<p>Vía| <a href="http://www.csic.es/web/guest/home?p_p_id=contentviewerservice_WAR_alfresco_packportlet&p_p_lifecycle=1&p_p_state=maximized&p_p_mode=view&p_p_col_id=column-1-2&p_p_col_count=2&_contentviewerservice_WAR_alfresco_packportlet_struts_action=/contentviewer/view&_contentviewerservice_WAR_alfresco_packportlet_nodeRef=workspace://SpacesStore/62136de7-b857-4e94-938c-579cdbd0b466&_contentviewerservice_WAR_alfresco_packportlet_gsa_index=false&_contentviewerservice_WAR_alfresco_packportlet_title=Noticias&contentType=news">CSIC</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Si la mujer llora, el hombre pierde interés sexual]]></title>
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      <pubDate>Sun, 09 Jan 2011 01:06:43 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.xatakaciencia.com/2011/01/lagrimas-de-mujer.jpg" class="centro" alt="lagrimas-de-mujer.jpg" title="" />Las <strong>lágrimas podrían influir en el comportamiento sexual del hombre</strong>, si las lágrimas proceden de una mujer. Al menos es lo que se desprende de un estudio publicado en la revista <em>Science</em>, elaborado por el Instituto Weizmann de Ciencias (Israel) y liderado por la científico <strong>Shani Gelstein</strong>.</p>

	<p>Las lágrimas transmitirían una señal química que reduciría los niveles de testosterona y excitación sexual de los hombres.</p>

<blockquote>La importancia funcional de este tipo de lágrimas, que creemos que son únicamente humanas, han desconcertado a biólogos durante años. En ratones, las lágrimas contienen compuestos químicos específicos que transmiten señales a otros ratones que las &#8216;huelen&#8217;.</blockquote>

	<p>Los estudios han mostrado que la formación química de las lágrimas emocionales es distinta a la de las lágrimas que utilizamos para proteger a nuestros ojos de las sustancias tóxicas del medio ambiente. Este tipo de lágrimas, <strong>las basales</strong>, son secretadas por las glándulas lagrimales para lubricar al ojo y evitar la deshidratación de las membranas oculares.</p>

	<p>Sin embargo, las lágrimas generadas por una emoción poseen una composición química diferente a las lágrimas basales. Las lágrimas emocionales contienen más hormonas que las basales, hormonas como la prolactina y la leucina.<br />
<!--more--></p>

	<p>Para realizar el estudio, se hizo <strong>un experimento de doble ciego </strong>consistente en recoger lágrimas de mujeres derramadas tras ver una película triste que, posteriormente, fueron expuestas a un grupo de voluntarios masculinos. Tras oler las lágrimas, debían entonces examinar fotografías de mujeres.</p>

	<p>Los hombres que olieron las lágrimas de verdad, aunque nunca aceptaron haber olido realmente nada, manifestaron <strong>menor interés sexual por las mujeres de las fotografías</strong>.</p>

<blockquote>Los varones que olieron las lágrimas también experimentaron bajadas en sus niveles de excitación fisiológica y testosterona salival. Además, los que olieron las lágrimas y luego vieron una película triste dentro de una máquina de imágenes por resonancia magnética funcional mostraron menos actividad en las partes del cerebro típicamente asociadas con excitación sexual.</blockquote>

	<p>Los científicos subrayan que el estudio fue llevado a cabo con un grupo pequeño de voluntarios y ahora será necesario realizar más estudios para confirmar el hallazgo. Las lágrimas de los hombres no fueron medidas, pero <strong>se presume que puedan contener quimioseñales parecidas</strong>. </p>

	<p>Vía | <a href="http://www.laflecha.net/canales/ciencia/noticias/las-lagrimas-envian-senales-quimicas-que-reducen-el-deseo-sexual-del-hombre/">La Flecha</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[El síndrome de Klinefelter: cuando casi no tienes pelo]]></title>
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      <pubDate>Sun, 02 Jan 2011 14:11:19 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.xatakaciencia.com/2011/01/klinefelter-syndrome-inheritedsv.jpg" alt="" />Decía <strong>Juvenal</strong>, poeta de la antigua Roma, que “<em>un cuerpo velludo y unos brazos firmes y peludos son promesa de un alma varonil</em>&#8220;. Y no iba muy desencaminado el bueno de Juvenal. La falta de pelo puede ser síntoma de falta de virilidad, aunque ahora se lleve lo de depilarse.</p>

	<p>Cuando un hombre no se tiene que afeitar y apenas tiene pelo en el pecho, en el pubis o en las axilas, puede que esté padeciendo un trastorno cromosómico llamado <strong>síndrome de Klinefelter</strong>. (Una anomalía bastante infrecuente, no os empecéis a contar los pelos ahora). </p>

	<p>Otras señales de este síndrome son una altura más elevada de lo normal, cuerpo en forma de pera, órganos genitales pequeños y, en ocasiones, pechos grandes. </p>

	<p>Pero no es obligatorio presentar todas estas señales: algunos hombres no saben que padecen este síndrome hasta que su pareja y él consultan a un experto en fertilidad: los hombres con Klinefelter suelen <strong>tener índices de testosterona anormalmente bajos</strong> y niveles altos de estrógenos, y con frecuencia sufren de esterilidad y de disfunciones sexuales. </p>

	<p>Los hombres con síndrome de Klinefelter también tienen un mayor riesgo de padecer osteoporosis y algunos graves trastornos autoinmunes, como <strong>artritis reumatoide</strong> y <strong>lupus</strong>. También aumentan las posibilidades de desarrollar un cáncer de mama, o de testículos, así como enfermedades pulmonares.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Se cree que <strong>Carlos II de España</strong> sufrió este síndrome, debido fundamentalmente a los sucesivos matrimonios endogámicos de sus antepasados y falta de sangre nueva.</p>

	<p>Al menos, los Klinefelter no tienen que afeitarse cada mañana. Como curiosidad, en el siglo <span class="caps">XVI</span>, el zar ruso <strong>Iván el Terrible</strong> declaró que afeitarse la barba era pecado. Cuando <strong>Pedro el Grande</strong> accedió al trono, opinaba que una cara afeitada era un signo progresista: consideraba la barba como algo antiguo y ridículo. Incluso impuso un “impuesto sobre la barba” a los hombres que seguían dejándosela crecer; aunque los sacerdotes y los campesinos estaban eximidos del pago de este impuesto.</p>

	<p>Con <strong>un tratamiento a base de testosterona</strong>, a los hombres con Klinefelter puede crecerles el pelo y pueden llevar una vida sexual más satisfactoria; y ser objeto de contemplación de Juvenal. </p>

	<p>Vía | <em>Escucha tu cuerpo</em> de Joan Liebmann-Smith</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Mídete el dedo anular para saber si eres un macho]]></title>
      <link>http://www.xatakaciencia.com/genetica/midete-el-dedo-anual-para-saber-si-eres-un-macho</link>
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      <pubDate>Tue, 20 Jul 2010 22:28:56 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" src="http://img.xatakaciencia.com/2010/07/dedoanular.jpg" alt="" />Una manera rápida de saber cuán macho es un hombre es <strong>medirle el dedo anular</strong>, y no hace falta recurrir a la quiromancia o cualquier otra superchería. A cuanta más testosterona haya sido expuesto en el seno materno, más largo será el dedo anular cuando el hombre sea adulto. </p>

	<p>La mayoría de hombres tienen el dedo anular más largo que el índice, pero las mujeres tienen normalmente los dos dedos del mismo tamaño. <strong>John Manning</strong> observó que ello era una indicación del nivel de testosterona prenatal. </p>

	<p>Pero ¿por qué ocurre esto? La razón hay que buscarla en <strong>los genes hox</strong>, que controlan el crecimiento de los genitales y también el crecimiento de los dedos.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Por esa razón, los hombres que tienen más riesgo de padecer autismo, dislexia, tartamudez o disfunciones inmunes (relacionadas todas con un exceso de testosterona prenatal) <strong>son hombres con los dedos anulares especialmente largos</strong>. También son hombres que acaban siendo padres de un número mayor de hijos varones. </p>

	<p>Si tenéis los dedos anulares demasiado cortos, tampoco cantéis victoria. Entonces tendréis más riesgo de padecer enfermedades cardiacas y de tener problemas de infertilidad. </p>

	<p>Esta relación entre dedos anulares y testosterona es tan elevada que Manning incluso se atrevió a predecir quién ganaría una carrera disputada por un grupo de atletas. Como la testosterona también tiene relación con los músculos masculinos, Manning acertó: <strong>ganó el que tenía el dedo anular más largo</strong>.</p>

<blockquote>La longitud del dedo anular y, por supuesto, su huella dactilar se imprimen en el útero. Son productos del ambiente, porque sin duda el seno materno es el paradigma de la palabra “ambiente”. Pero eso no quiere decir que esas características sean maleables. Es más cómodo creer que el ambiente es más maleable que la herencia, y esto está erróneamente basado en la noción de que ambiente es todo lo que ocurre después del nacimiento y herencia lo que ocurre antes.</blockquote>

	<p>Vía | <em>Qué nos hace humanos</em> de Matt Ridley </p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[A mayor testosterona, más posibilidades de ser autista]]></title>
      <link>http://www.xatakaciencia.com/psicologia/a-mayor-testosterona-mas-posibilidades-de-ser-autista</link>
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      <pubDate>Wed, 13 Jan 2010 08:02:05 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" src="http://img.xatakaciencia.com/2010/01/feto.jpg" alt="" />Siguiendo en la línea del anterior post, <a href="http://www.xatakaciencia.com/psicologia/test-de-autismo">Test de Autismo</a>, caben señalar las recientes y polémicas desatadas en el Reino Unido a raíz de un estudio sobre el autismo. La conclusión del estudio, llevado a cabo por científicos de la Universidad de Cambridge, arroja que <strong>a mayor concentración de testosterona en el saco vitelino, mayores riesgos de presentar rasgos autistas</strong>. El estudio ha sido dirigido por <strong>Simon Baron-Cohen</strong>.</p>

	<p>Empleando los tests que en el anterior artículo mencionábamos a 235 niños que en su periodo fetal hubieron estado expuestos a grandes conentraciones de testosterona en el líquido amniótico, Baron-Cohem concluyó que su hipótesis tenía visos de ser cierta: <strong>el cerebro de las personas con autismo está &#8220;masculinizado&#8221;</strong>. Las hormonas masculinas influyen en el desarrollo fetal a la hora de padecer autismo. Esa razón también explicaría que haya 4 niños por cada niña que sufre autismo.</p>

	<p>Baron-Cohen y sus colegas analizaron ciertos comportamientos de los participantes, que eran demasiado pequeños para superar los tests durante las primeras etapas del desarrollo. Así, observaron el contacto visual con sus madres y su vocabulario.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Los bebés varones con mayores niveles de testosterona solían mirar menos a sus madres, su vocabulario era menos rico al año y medio de vida y con cuatro eran menos sociables y tenían menos interés por el mundo que les rodeaba.</p>

	<p>Es interesante resaltar que en Reino Unido se vacunan a los niños para evitar que desarrollen algún trastorno del espectro autista, de modo que la noticia ha despertado un gran interés entre la población. <strong>Sin embargo, los expertos aún duda de la conexión causal entre la testosterona y el autismo</strong>.</p>

	<p>Por ejemplo, <strong>Manuel Posada</strong>, investigador del Instituto de Salud Carlos <span class="caps">III</span>, dice: &#8220;La testosterona podría ser un efecto de algo que se correlaciona con las puntuaciones pero la verdadera causa sería lo que hace que la testosterona esté alta&#8221;.</p>

	<p>Sin embargo, si Baron-Cohen estuviera en lo cierto, quizá se podrían organizar <strong>diagnósticos precoces del autismo</strong> tal y como sucede con los niños con síndrome de Down.</p>

	<p>Vía | <a href="http://www.elmundo.es/elmundosalud/2009/01/12/neurociencia/1231780414.html">Un estudio sobre el autismo desata la polémica en el Reino Unido</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[La belleza femenina es una feromona visual]]></title>
      <link>http://www.xatakaciencia.com/psicologia/la-belleza-femenina-es-una-feromona-visual</link>
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      <pubDate>Tue, 14 Jul 2009 10:15:40 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" src="http://img.xatakaciencia.com/2009/07/dovebellezareal.jpg" alt="" />Aunque hombres y mujeres aprecian la <a href="http://www.arrebatadora.com/">belleza</a> de ambos sexos de un modo similar, lo cierto es que las consecuencias de esta apreciación son distintas. A grandes rasgos, el hombre se define menos por su aspecto externo que la mujer, y ello no es casual: <strong>se debe, entre otras cosas, a la testosterona</strong>. </p>

	<p>Y es que el efecto que provocan las mujeres atractivas sobre los hombres no sólo es de naturaleza óptica. El psicólogo <strong>James Roney</strong> pagó 10 dólares a los estudiantes universitarios (masculinos) que quisieran participar en un test cuya supuesta finalidad era determinar la composición química de la saliva. </p>

	<p>El fin real del test, sin embargo, era estudiar, por medio de la saliva, cómo reaccionaba el nivel de testosterona de un hombre tras 5 minutos de conversación con una auxiliar de laboratorio especialmente atractiva. </p>

	<p>Los resultados fueron abrumadores: hasta un 30 % aumentó la testosterona segregada por los participantes en el experimento. Porque <strong>la belleza femenina es una especie de feromona visual</strong>: moviliza las hormonas sexuales masculinas y hace que los hombres entren en celo.</p>

	<p><!--more--> </p>

	<p>Cuando esto sucede, el hombre se vuelve más ingenioso, más atrevido, más atento y tiende a coquetear. O dicho de otro modo, una mujer atractiva, así como una flor llamativa, <strong>se verá siempre rodeada de una caterva de hombres orquesta</strong> (principalmente) y por otro grupo de hombres en “modo normal”, que no se verán significativamente influidos por su belleza. </p>

	<p>El riesgo que entraña para la mujer la capacidad de controlar hasta estos niveles la testosterona de un hombre es precisamente este: un constante ejercicio de equilibrio para averiguar qué hombres pertenecen al primer grupo (y por tanto no adulan a su persona sino a su belleza) y qué grupo pertenece al segundo. Esta diferencia, por ejemplo, puede ser muy importante para una mujer que busca ser reconocida por sus logros profesionales y no tanto por la turgencia de sus labios. </p>

	<p>Y es que como dicen en las películas de superhéroes: <strong>todo gran poder entraña una gran responsabilidad</strong>. O, en este caso, un handicap. </p>

	<p>Vía | <em>La ciencia de la belleza</em> de Ulrich Renz</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Algunas curiosidades sobre la voz humana]]></title>
      <link>http://www.xatakaciencia.com/biologia/algunas-curiosidades-sobre-la-voz-humana</link>
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      <pubDate>Sun, 22 Feb 2009 14:40:33 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" src="http://img.xatakaciencia.com/2009/02/qs7-3_0.jpg" alt="Hueso hioides" /></p>

	<p>El habla humana es ciertamente fascinante. No sólo lo que habla humana puede expresar (desde una emoción capaz de conmover a auditorios hasta un <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Meme">meme</a> <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Chiripitiflauticos">chiripitifláutico</a> al estilo <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Chiquito_de_la_Calzada">Chiquito de la Calzada</a>, jarl). También es fascinante la voz en sí misma, la capacidad de articulación de sonidos, las singularidades de nuestro órgano fonador. </p>

	<p>Si alguna vez habéis considerado injusto o un error de la evolución que nos atragantemos con tanta facilidad al beber un vaso de agua o que no podamos respirar y beber a la vez, quizá ignoréis que ello es el tributo que todos hemos pagado para tener el don del habla, para poder comunicar ideas y convertirnos en lo que ahora somos; Chiquito de la Calzada incluido. </p>

	<p>Si viéramos la radiografía de la parte inferior del cráneo de un niño, la mandíbula y el cuello, observaríamos un hueso en forma de pequeña &#8220;U&#8221;. <strong>Es el hioides</strong>. Al contrario que la gran mayoría de los huesos del cuerpo, no está conectado directamente a otro hueso. El hioides flota en la garganta y sirve como áncora para los músculos que conectan la mandíbula, la laringe y la lengua. </p>

	<p>Cuando somos bebés podemos mamar de forma continuada, sin que sea necesario detener la ingesta de leche para respirar. El aire fluye directamente de la nariz a los pulmones, sin pasar por la boca. </p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Pero al crecer el bebé, la laringe se desplaza hacia abajo de la garganta, y con ella también lo hace el hueso hioides. El camino entre los labios y la faringe se convierte entonces en un ángulo recto en lugar de ser una curva suave. Ahora el bebé podrá atragantárse si trata de comer y respirar a la vez. Pero este reposicionamiento de la laringe le permitirá que disponga de un gama vocal mucho mayor. Hablar por los codos, como si dijéramos. </p>

	<p>Nos atragantamos para poder decir cosas o para cantar el último éxito musical de la tele mientras nos duchamos.</p>

	<p><img class="centro" src="http://img.xatakaciencia.com/2009/02/32697-la_laringe.jpg" alt="" /></p>

	<p>Cuando abandonamos la infancia y llegamos a la pubertad, entonces también aparecen nuevos cambios en nuestra voz. Es la época en la que la voz de los hombres alcanza sus tonos más graves. <strong>La hormona testosterona que segregan los testículos</strong> provoca el desarrollo de carácteres sexuales, como que salga bigote, pero también produce un ensanchamiento de la laringe.</p>

	<p>Como en los instrumentos musicales, cuanto más ancho es el tubo, más grave es la nota que da.</p>

	<p>Por ello los castrados, que carecen de testículos y por tanto no segregan testosterona, tienen esa voz aguda tan apreciada por algunos, sobre todo los dobladores de los <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Pitufos">pitufos</a>. </p>

	<p>En las mujeres, el tono de voz se vuelve más grave en la época postmenopáusica, y al llegar a la ancianidad tanto en hombres como mujer suelen agudizar su tono.</p>

	<p><strong>Pero ¿qué ocurre cuando ya no tenemos voz? </strong>Miles de personas en el mundo han sufrido una laringuectomía o extirpación de la laringe. Pero existen métodos alternativos para restituir la capacidad de comunicación oral. Uno de ellos es la erigmofonía (erigmo viene de eructo, por cierto).</p>

	<p>Con la <strong>erigmofonía</strong>, la voz se genera mediante la inyección de aire en el esófago y una suerte de técnicas y ejercicios que <a href="http://idd00x1v.en.eresmas.com/Colab3.htm">os recomiendo leer</a>. O la voz también se puede producir con esa especie de vibrador, como una máquina de afeitar, que se sitúa en el cuello y que origina una vibración en el interior de la garganta; las prótesis laringeas eléctricas o mecánicas. Esas prótesis que dan a la voz ese aire robótico de película. <em>¿Te da cuen?</em></p>

	<p>Más información | <a href="http://www.ehu.es/acustica/espanol/musica/vohues/vohues.html">Portal Web de la Universidad del País Vasco</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[¿Las mujeres son tan violentas como los hombres? (y II)]]></title>
      <link>http://www.xatakaciencia.com/biologia/las-mujeres-son-tan-violentas-como-los-hombres-y-ii</link>
      <guid>http://www.xatakaciencia.com/biologia/las-mujeres-son-tan-violentas-como-los-hombres-y-ii</guid>
      <pubDate>Sun, 25 Jan 2009 14:51:46 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" src="http://img.xatakaciencia.com/2009/01/machismoblog.jpg" alt="" /></p>

	<p><a href="http://www.xatakaciencia.com/2009/01/25-las-mujeres-son-tan-violentas-como-los-hombres-i">En el post anterior</a> hablábamos de la cuota de agresividad de la mujer, que era equiparable a la del hombre. La mujer, sin embargo, expresa su agresividad de una forma indirecta.</p>

	<p><strong>La agresión indirecta consiste en calumniar, en chismorrear, en difundir rumores malignos, en establecer estrategias y alianzas contra terceros que dejarían a Terminator patidifuso.</strong> En definitiva, la violencia masculina deja señales claras y evidentes en forma de hematomas; la femenina provoca hematomas psicológicos más profundos que son difíciles de detectar y de medir, y por tanto castigar. Existen muchas formas de agresión más dolorosas y eficaces que un puñetazo, y lo más probable es que te ahorres una temporada entre rejas si las empleas. </p>

	<p>Insisto en aclarar que tanto los hombres como las mujeres son duchos en el empleo de estas formas indirectas de agresión; todos somos animales políticos. Pero el caso de la mujer es especial, pues ella debe evitar los deslices físicos en mayor medida: no sólo le perseguiría la justicia, sino que sufriría una estigmatización social y cultural que no se da con tanta intensidad en los hombres. Vuelve a hablar <strong>Angier</strong>:</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><blockquote><p>En parte ello obedece al mito de la adolescente sentimental, pues cuanto más se disuade a las jóvenes del uso de las formas directas de agresión y más se premia el carácter afable, mayor es la probabilidad de que las chicas cáusticas recurran a maquinaciones para obtener lo que quieren. En las culturas en que a las chicas se les permite ser chicas y decir en voz alta lo que piensan, su agresividad es más directa y verbal y menos indirecta que en las culturas en que se espera que las mujeres sean recatadas. En Polonia, por ejemplo, donde la mordacidad se valora positivamente en la mujer, las jóvenes se gastan bromas, no se pegan y no temen traiciones dentro del grupo. Entre las indias zapotecas de México, que están completamente subordinadas a los hombres, prevalece la agresión indirecta. Entre los vanatinai de Papúa Nueva Guinea, una de las sociedades menos estratificadas y más igualitarias que conocen los antropólogos, en la que las mujeres hablan y actúan libremente, y a veces recurren a los puños y a los pies para demostrar su cólera, no hay evidencia de un sesgo femenino en las actuaciones encubiertas.</p></blockquote></p>

	<p>Paradójicamente, cuanto más derechos adquieran las mujeres y mayor igualdad entre sexos exista, mayores ejemplos de agresión directa femenina se originarán. <strong>De modo que la conclusión que podemos extraer de estos estudios es que las mujeres se ven obligadas a ser más maquiavélicas que los hombres.</strong> Por el contrario, ignoro si la persecución sistemática por vía judicial y social de los agresores masculinos es el método más eficaz para eliminar esta lacra; parece que el ideal se acerca más a conseguir que la violencia masculina directa sufra una censura y una represión social y cultural semejante a la femenina. <strong>La violencia, entonces, no desaparecería, pero adoptaría otras formas para colarse por las fisuras del escrutinio social y legal.</strong></p>

	<p>El problema, pues, no parece tener una fácil solución. Si hay menos violencia física, entonces la violencia se vuelve indirecta, y viceversa. La violencia permanece. Entonces, ¿debemos encontrar la manera de castigar la hipócrita afabilidad tanto en hombres y mujeres de la misma forma que se castiga el puñetazo? ¿Hay que promover más largometrajes protagonizados por mujeres de armas tomar?</p>

	<p><blockquote><p>Las mujeres creamos vínculos con otras mujeres y, sin embargo, nuestras mayores agresiones y nuestra hostilidad más temible pueden ir dirigidas contra las mujeres. Se habla de la guerra de sexos, pero es sorprendente qué pocas veces dirigimos nuestros impulsos agresivos contra los hombres, los supuestos adversarios en esa guerra. No consideramos competidores a los hombres, ni siquiera ahora, en el mercado libre-para-todos, donde con frecuencia lo son. Es mucho más fácil ser competitiva con otra mujer, sentir nuestros nervios crisparse de ansiedad y tensión cuando otra mujer entra en nuestro campo visual. Vestimos a las mujeres de blanco como las hadas o de negro como la mafia. Las queremos a nuestra alrededor. Queremos estar solas entre los hombres. Los hombres dicen que envidian la profundidad de las amistades femeninas, la capacidad de las mujeres para comunicarse y entregarse mutuamente. También les asombra la ferocidad de las amistades femeninas cuando se deshacen, la increíble intensidad de su odio y su resentimiento. “Para los hombres, iniciar una pelea puede ser una forma de relacionarse, de tantear al otro, de dar un primer paso hacia la amistad”, escribió Frans de Waal en <em>Good Natured</em>. “Esta función de vinculación es ajena a la mayoría de las mujeres, que ven en la confrontación una causa de disensiones.</p></blockquote></p>

	<p>Los conflictos entre personas parecen inherentes en la sociedad. Cada uno, entonces, usará las armas que mejor maneja para salir victorioso. Ha ocurrido siempre y seguirá ocurriendo (ahora mucho menos que antes, a pesar de las alarmistas noticias con las que desayunamos cada mañana). Pero al menos sería bueno borrar algunos tópicos sexistas por el camino. Es la única pretensión de este humilde artículo. <strong>Mujeres y hombres son igualmente violentos, feroces y crueles.</strong> Tengamos eso en cuenta la próxima vez que revisemos las últimas cifras de agresiones asociadas a la violencia de género.</p>

	<p>Más información | <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Violencia_de_g%C3%A9nero#Terminolog.C3.ADa">Wikipedia</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[¿Las mujeres son tan violentas como los hombres? (I)]]></title>
      <link>http://www.xatakaciencia.com/biologia/las-mujeres-son-tan-violentas-como-los-hombres-i</link>
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      <pubDate>Sun, 25 Jan 2009 14:51:18 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.xatakaciencia.com/2009/01/215807.jpg" alt="" />A pesar de las apariencias, a pesar de que existe la tipificación penal de la violencia de género del hombre hacia la mujer pero raramente ocurre a la inversa, las mujeres y los hombres poseen una cuota de agresividad y crueldad muy similares. Antes de que las asociaciones feministas se me tiren encima (de forma no violenta, claro), vamos a intentar matizar esta afirmación</p>

	<p><strong>Kaj Björkqvist</strong>, de la Turku Akademi de Finlandia, ha llevado a cabo comparaciones interculturales de niños de Europa, Norteamérica, Oriente Medio y Asia. Las conclusiones son reveladoras: <strong>todos los niños pequeños son físicamente agresivos, y antes de cumplir los tres años de edad no existen diferencias significativas entre los dos sexos en este aspecto</strong>.</p>

	<p>A partir de entonces, cuando los niños comienzan a hablar y a reflexionar, la sociedad empieza a ser cada vez menos tolerante con las muestras de agresión física. Una patada o un manotazo son duramente reprobados. A los niños se les ofrece la posibilidad del diálogo antes de llegar a las manos. Si el comportamiento agresivo persiste en la pubertad, éste incluso se cataloga de patológico. <strong>Lo relevante es que esta reeducación de la innata tendencia a la violencia física es especialmente coercitiva en el sexo femenino.</strong></p>

	<p><!--more--></p>

	<p>A las niñas no sólo se les censura el empleo de la violencia física, también se les evita aprender a defenderse físicamente de una agresión. Las que deciden inscribirse en un curso de defensa personal o de artes marciales, por ejemplo, pueden ser perfectamente tachadas de <em>machorras</em>. De hecho, <strong>las únicas peleas entre mujeres que son socialmente aceptadas son las que se desarrollan en el barro, siempre que las combatientes vayan ligeritas de ropa</strong>. Si visionamos una reyerta entre adolescentes en <em>Youtube</em> (caldo de cultivo por antonomasia para la difusión mediática del <em>bullying</em>), asistiremos a una muestra de arañazos, tirones de pelo, chillidos y una coreografía propia de gatas irritadas. En resumidas cuentas, una parodia de pelea dura y contundente que más que nada provocará hilaridad social. </p>

	<p>Y hablamos de adolescentes. Una mujer ya adulta, sobre todo una mujer de buena posición socioeconómica, jamás deberá tener una respuesta testosterónica. En los hombres también se da este repliegue de la violencia física, pero en las mujeres esta tendencia es mucho más marcada. ¿Qué fue de aquella niña que era capaz de golpear con tanta bravura al niño que se metía con ella? ¿Las mujeres dejan de ser violentas por condicionamientos bioquímicos, culturales o una mezcla de ambos?</p>

	<p>La respuesta no es sencilla.</p>

	<p>La cuestión fundamental es que la violencia femenina primigenia no se esfuma. <strong>Toda mujer esconde un Charles Bronson en su fuero interno, machote y bigotudo, pero aprende a reconducir esta violencia explosiva a otras formas de expresión más sibilinas. </strong>Empieza a recurrir a las palabras, que pueden ser más afiladas que una espada, y las mujeres se convierten entonces en expertas manipuladoras psicoemocionales. </p>

	<p>Los hombres también son duchos en el empleo de estas armas que apenas hacen ruido, pero no siempre son capaces de expresarse de esta manera, y culturalmente no se cuestiona en tanta medida que un hombre necesite dar un puñetazo sobre la mesa. </p>

	<p>Como señala <strong>Natalie Angier</strong>, periodista científica, en su libro <em>Mujer, una geografía íntima</em>:</p>

	<p><blockquote><p>Entre las niñas la ira se manifiesta de otras formas específicas. Una niña enfadada frecuentemente responde marchándose, dándose la vuelta, mostrando desprecio hacia quien la ofende, aparentando que no existe. Se retira, ostentosa y agresivamente. Entonces su silencio airado casi se puede oír. Entre los niños y niñas de once años, las niñas expresan su ira tres veces más frecuentemente que los niños con un desprecio jactancioso. Además, a esta edad, las niñas utilizan más que los niños un tipo de agresión denominado agresión indirecta.</p></blockquote></p>

	<p>Pero ¿qué es la agresión indirecta? Este tema da para <a href="http://www.xatakaciencia.com/2009/01/25-las-mujeres-son-tan-violentas-como-los-hombres-y-ii#more">otro post.</a></p>

	<p>Más información | <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Violencia_de_g%C3%A9nero#Terminolog.C3.ADa">Wikipedia</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[El mito de la testosterona]]></title>
      <link>http://www.xatakaciencia.com/biologia/el-mito-de-la-testosterona</link>
      <guid>http://www.xatakaciencia.com/biologia/el-mito-de-la-testosterona</guid>
      <pubDate>Wed, 21 Jan 2009 22:48:55 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.xatakaciencia.com/2009/01/eunuco.jpg" alt="" />Se habla a menudo de la testosterona, sobre todo para justificar los comportamientos violentos, las ansias de conquista territorial o los arrebatos de ambición de un tiburón de <em>Wall Street</em>; todas ellas, claro, facetas puramente masculinas, pues el hombre es el que posee mayores concentraciones de testosterona en su sangre. <strong>Una mujer con testosterona suena, no sé… ¿masculino?</strong> </p>

	<p>Pero las cosas no son tan sencillas como parece. En el hombre hay continuas fluctuaciones de la testosterona. Por la mañana, por ejemplo, se produce el pico más elevado; luego desciende por la tarde; y asciende de nuevo por la noche, antes de irse a la cama. Pero si se extirpa la mayor fuente de testosterona en el hombre, sus testículos, tal y como se hacía años atrás con los eunucos o los <em>castrati</em>, podemos observar cambios, por supuesto, pero el hombre no se vuelve necesariamente menos agresivo de lo que lo era antes. </p>

	<p>Un <em>castrati</em> tiene una voz más aflautada, si acaso, pero <strong>el pitufo castrati mantiene su mala leche</strong>. En la antigua China, algunos eunucos de la corte fueron sanguinarios asesinos, combatieron como soldados o fueron estupendo estrategas. No tenían testosterona, pero mantenían sus conductas testosterónicas.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Los delincuentes sexuales, por ejemplo los pederastas, que han sido sometidos a la castración química en Estados Unidos, ya no sólo siguen acosando a sus víctimas, sino que su frustración les ha llevado incluso a asesinarlas: <strong>la pérdida de los andrógenos testiculares atenuó su impulso sexual, pero su instinto agresivo permaneció intacto.</strong></p>

	<p>Es más, se ha comprobado que un descenso acusado de testosterona (así como un ascenso brusco) puede provocar agresividad e irritación, tal y como ocurre con los cambios bruscos de otras hormonas de nuestro organismo: tiroideas, esteroides, cortisol, etc.</p>

	<p>Según un estudio realizado con reclusas, cuanto más elevados eran los niveles de testosterona más posibilidades había de que hubieran cometido delitos violentos; pero otro estudio indicó todo lo contrario. No hemos de olvidar, por ejemplo, que las mujeres con una alta concentración de testosterona también son más jóvenes, y la juventud es lo que tiene: más agilidad, más músculos, todavía puedes tener una idea de la muerte como algo ajeno o excitante. </p>

	<p>La conclusión, pues, es que <strong>la testosterona está sobrevalorada</strong>, se habla demasiado de ella, que se usa demasiado como justificación para muchas cosas diferentes, desde la razón de un crimen hasta la aparente actitud pacífica de una mujer respecto a un hombre. Este último tema, por cierto, merecerá un post especial que está por llegar: una comparativa entre la violencia masculina y la violencia femenina.</p>

	<p>Más información | <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Testosterona">Wikipedia</a></p>      ]]></description>
      </item>
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	</channel>

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