A la búsqueda de la invisibilidad

Todos conocemos la historia del hombre invisible del prolífico H.G. Wells, y más de uno habrá pensado en las ventajas que podría reportarnos el hecho de poder hacer nuestro cuerpo inmune a la radiación electromagnética, al menos en el rango de longitudes de onda característico de la luz visible. En realidad, la búsqueda de la clave que nos proporcione la invisibilidad tiene más que ver con la tecnología que con la química (como se hacía ver en la novela de Wells), y aún así, estamos lejos, muy lejos, de conseguir siquiera desvanecer completamente un objeto, si nos referimos a hacerlo desaparecer desde cualquier punto de vista.

Ya el compañero alpoma habló acerca de la invisibiliad allá por el mes de marzo, cuando contaba cómo un grupo de investigadores habían conseguido hacer desaparecer prácticamente de nuestra visión un objeto. La clave para conseguirlo se podía entender estudiando la física de plasmones, tema que ya ha salido alguna vez en Genciencia, y que básicamente jugaría con las propiedades físicas de los plasmones para, de alguna manera, hacer que la luz incidente en un objeto "se esfumase", para nosotros.

Leyendo esta mañana NovaCiencia me encuentro con un nuevo artículo sobre invisibilidad, en este caso por parte de científicos británicos y estadounidenses, los cuales han desarrollado un metamaterial (ahora hablamos de esto) que permitiría hacer al objeto tapado por él, invisible. O al menos, poco visible.

Actualización: Dirjin nos ofrece un video muy interesante precisamente acerca de este tema en los comentarios. ¡Gracias!

Dejando de lado el amarillismo de la noticia de la fuente original, en la que podemos ver frases como "un primer paso hacia la invisibilidad" y "no es como Harry Potter", la cuestión es cuando menos, curiosa. Efectivamente, el camino óptico (jugar con la óptica a nivel electromagnético para conseguir desvanecer los objetos a nuestra vista) es el camino más lógico para lograr la invisilidad. Al menos, es el camino que parece factible. Como explica Sergio L. Palacios en su blog Física en la Ciencia Ficción, para que alguien se vuelva invisible por métodos químicos, debería cambiar las propiedades de todos los tejidos de su cuerpo de forma que sus índices de refracción se asemejen al medio en el que está inmerso. Por ejemplo, el aire.

Es evidente que cambiar nuestro índice de refracción parce un poco costoso, y hasta incómodo. Por no mencionar que una vez que los ojos tengan un índice de refracción como el aire, dejarán de ser sensibles a la luz visible, y por tanto no tendrán información que enviar al cerebro. En resumen, seriamos invisibles, y ciegos.

La realidad es que me parece que en NovaCiencia cuentan el tema a medias, ya que hablan de una misteriosa manta que es un "nuevo metamaterial (compuesto artificial que puede ser manipulado para producir un cambio en el sentido de las ondas electromagnéticas) que contiene 10 anillos de fibra de vidrio cubiertos con cobre". No entiendo realmente qué significa eso, ya que no se explican detalles estructurales ni nada por el estilo, pero me parece que está muy relacionado con los plasmones que alpoma mencionaba hace unos meses. El único problema de este invento es sin duda, el tamaño del objeto a ocultar, que en principio no debería ser muy grande, y que todavía funciona para dos dimensiones, y aun así permite distinguir una pequeña sombra. El aislamiento no es perfecto. Pero desde luego, lo que habrán conseguido es un cierto grado de provacidad, porque aunque notes algo raro, esa sombra, seguro que no reconoces qué es lo que está delante tuyo. Quizás esa sea la aplicación más interesante, por ahora, de eso que llamamos invisibilidad. El resto es todavía ciencia ficción.

Vía | NovaCiencia En Genciencia (plasmones) | La transmisión extraordinaria de la luz

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