Hallazgo arqueológico en Gran Canaria: 17 yacimientos encierran pinturas rupestres y más secretos

Hallazgo arqueológico en Gran Canaria: 17 yacimientos encierran pinturas rupestres y más secretos
  • Tibicena prospectó 170 km² del este de Gran Canaria durante 12 meses

  • El inventario insular pasa de 1.106 yacimientos en 2018 a 1.282

Redacción Xataka Ciencia

Editor

El Cabildo de Gran Canaria ha incorporado 17 yacimientos arqueológicos a su inventario insular tras 12 meses de prospecciones en la costa y las medianías del este de la isla. El balance, presentado a finales de septiembre por el presidente insular, Antonio Morales, incluye un poblado de cuevas artificiales en Telde y unas pinturas rupestres cuya cronología y significado permanecen abiertos. Los trabajos los ha realizado la empresa Tibicena Arqueología y Patrimonio sobre aproximadamente 170 kilómetros cuadrados.

Cómo se sabe. El cuerpo del inventario procede de una campaña de 12 meses encargada por el Servicio de Patrimonio Histórico del Cabildo a Tibicena. La prospección ha recorrido 170 kilómetros cuadrados de la costa y las medianías del este, repartida entre 12 nuevos yacimientos en Telde, tres en Valsequillo y dos en Ingenio, todos ellos municipios del este de Gran Canaria.

Tibicena es una empresa canaria fundada en 2001, con sede en Las Palmas de Gran Canaria, especializada en trabajos de arqueología y patrimonio. La intervención no se ha limitado a localizar yacimientos inéditos: también ha revisado más de 140 fichas existentes desde 2004, ha delimitado yacimientos conocidos y ha corregido documentación obsoleta. La cifra de kilómetros recorridos equivale a casi el 11% de la superficie insular.

El poblado junto al Draguillo. El hallazgo más visible es un poblado de cuevas artificiales en las medianías de Telde, próximo al Barranco del Draguillo. El conjunto no figuraba en los registros oficiales y conserva buena parte de sus estructuras en un estado relativamente favorable, según ha destacado el inspector de Patrimonio Histórico del Cabildo, Xavi Velasco.

El Barranco del Draguillo ya era conocido por su interés patrimonial y por albergar cuevas artificiales excavadas en la toba volcánica de la isla. La novedad es que un poblado entero haya permanecido fuera del inventario en una zona prospectada desde hace décadas. Xavi Velasco ha subrayado que cada vez resulta menos frecuente localizar conjuntos de estas características que hayan permanecido sin registrar, especialmente en Gran Canaria.

Imagen: Cabildo de Gran Canaria

Pinturas por descifrar. Junto al poblado, la campaña ha documentado pinturas rupestres en cuevas naturales que hasta ahora no estaban incorporadas al inventario insular. Algunas podrían contener representaciones figurativas, posiblemente figuras humanas, animales o vegetales, en palabras del original recogido por El Confidencial. Cronología y significado siguen pendientes de estudio.

Gran Canaria ya alberga pintura prehispánica bien estudiada, como la Cueva Pintada de Gáldar, descrita en su día como la "capilla sixtina de los aborígenes canarios". Aquel conjunto, con 38 dataciones y más de un millón de vestigios, permaneció 24 años cerrado por filtraciones de agua hasta su reapertura en 2006. Las nuevas pinturas de Telde no tienen aún datación asignada, y su inclusión en el inventario es, por ahora, una medida de protección más que de interpretación.

Tumbas en el litoral. La colaboración ciudadana ha abierto otra línea de hallazgos. En 2023, un aviso casual permitió localizar en la costa de Telde los restos óseos de un joven de entre 14 y 17 años, cuya datación situó su fallecimiento en el siglo XIII. Comunicaciones posteriores de particulares facilitaron la identificación de otros depósitos funerarios en el mismo entorno.

Félix Mendoza, responsable de Tibicena, considera que se trata de un enclave singular, con pocos paralelos conocidos en el archipiélago. La interpretación de las prácticas de enterramiento queda, sin embargo, pendiente de nuevos estudios. Los avisos vecinales que llevaron hasta los restos forman parte de un flujo creciente de colaboración ciudadana que el Cabildo considera decisivo, especialmente en una costa amenazada por la erosión y por el riesgo de que los huesos acaben en el mar.

Un inventario que sigue creciendo. El registro insular pasa así de 1.106 yacimientos en 2018 a 1.282 en el último documento disponible. El crecimiento, explican desde el Cabildo, responde a una revisión sistemática financiada por la institución insular, no a un brote casual de descubrimientos. También entran en el inventario bienes posteriores a la conquista castellana, entre ellos los posibles restos de una embarcación hundida en la costa este de Gran Canaria.

El Cabildo trabaja en la digitalización del inventario para que agentes de Medio Ambiente, Policía Canaria o Seprona puedan consultarlo desde dispositivos móviles sobre el terreno. La idea es que la vigilancia no dependa solo de los arqueólogos, sino de cualquier agente que recorra la isla. La información se suministra ya a ayuntamientos y a empresas públicas y privadas que desarrollan instrumentos de ordenación territorial, para evitar que proyectos urbanísticos o agrícolas afecten a bienes protegidos.

El inventario, según ha subrayado el presidente del Cabildo, Antonio Morales, se concibe como una herramienta viva, no como un catálogo cerrado. La tunera india, especie invasora que cubre accesos y oculta estructuras, obliga a una revisión continua del territorio: algunos yacimientos permanecen años invisibles bajo la vegetación, hasta que un aviso vecinal o una nueva prospección los devuelven al registro.

Foto | Reinhard Bruckner vía Pexels

Ver todos los comentarios en https://www.xatakaciencia.com

VER 0 Comentario
↑