Libros que nos inspiran: 'Respuestas sorprendentes a preguntas cotidianas', de Jordi Pereyra

Todas las cosas que nos rodean pueden ser suscetibles de ser interrogadas, tanto por su aspecto, como su funcionamiento, como sus efectos... cada pregunta puede ir penetrando, una a una, en más y más capas de comprensión. Pero, como un niño que siempre repite "¿por qué?" a renglón seguido de que se le responda a algo, siempre hay otra capa en la que poder penetrar.

Eso nos lo demuestra Jordi Pereyra en Respuestas sorprendentes a preguntas cotidianas, sobre todo en lo tocante a las preguntas que parece que tienen menos mordiente, las que esperaríamos que tienen respuestas más obvias, pero Pereyra nos demuestra que no. Y que todo puede estar conectado con todo. Y que la pregunta más tonta da para entrar en temas capaces de hacerte explotar la cabeza.

Admirador de Munroe

Pereyra, en las primeras páginas del libro, se declara admirador de Randall Munroe (nosotros también lo somos), y eso se nota a la legua no solo en la pasión que Pereyra exuda con cada una de las explicaciones que ofrece a los misterios más cotidianos, sino en su anhelo por no dejar puntada sin hilo sin prescindir del humor.

Hay libros que simplemente responden notarialmente a las cuestiones que se presentan, como un manual universitario, como la acepción en un diccionario, sin pasión, sin emoción, y, sobre todo, sin importar si la explicación oscurece más que ilumina. Total, ésa es la explicación, la que se ha repetido incesantemente desde el principio.

Respuestas sorprendentes a preguntas cotidianas: Curiosidades que solo la ciencia puede explicar (Contextos)

Pereyra no incurre en esa pereza. No solo hace un admirable esfuerzo por explicar las cosas de otra forma más asequible (o más entretenida), sino que se mete en la cabeza del lector para adelantarse a las dudas que a éste le pudieran salir al paso. Lo que evidencia que Pereyra no solo es un gran narrador, sino que le preocupa, ante todo, que el lector quede satisfecho con la explicación. Que no haya ningún resquicio de duda. Un buen ejemplo es el siguiente:

A medida que el agua se evapore, los átomos de cloro y de sodio disueltos que contiene se unirán de nuevo y formarán una capa cada vez más gruesa de pequeños cristales de sal en el fondo. Espera, espera, que me acabo de perder. ¿Cómo que 'cristales' de sal? ¿Es el mismo material de los cristales de las ventanas? Ah, no, no, perdona, voz cursiva. En nuestro día a día solemos llamar cristal al material transparente del que están compuestas las ventanas o las botellas, pero, en realidad, una palabra más apropiada para esta sustancia sería vidrio. Si nos ponemos técnicos, un cristal es cualquier sólido que esté compuesto por átomos que forman una estructura ordenada.

Por esta razón, el libro de Pereyra ha sido fuente de inspiración en Xataka Ciencia para redactar algún que otra entrada, tal que éste: Cómo este elemento descubierto en Transilvania hace que nuestro cuerpo huela a ajo durante muchos días.

Los humanos tenemos la extraña manía de hacernos preguntas. Muchas. Todos los días. Pero a veces, por más que lo intentemos y aunque no nos guste admitirlo, no solo no encontramos las respuestas, sino que ni tan siquiera sabemos dónde ir a buscarlas. ¿O es que nunca os habéis preguntado por qué saltan chispas cuando metemos un metal en el microondas? Sin embargo, la verdadera pregunta es esta: ¿dónde están las respuestas? Pues en la ciencia, ¿dónde si no? El problema es que la ciencia a veces se convierte en algo oscuro e ininteligible, y por mucho que googleemos nuestras dudas, no hay quien entienda los resultados. Tranquilos, tenemos la solución. Jordi Pereyra, autor del blog y canal de YouTube «Ciencia de Sofá», nos resolverá todas las dudas en Respuestas sorprendentes a preguntas cotidianas.

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