Los riesgos de dormir con el aire acondicionado encendido

En estos días de calor abrasador resulta casi imposible dormir sin ventilador o aire acondicionado. Sin embargo, tanto uno como el otro sistema implica exponerse a una serie de riesgos que, no obstante, podemos minimizar si tomamos determinadas medidas.

Aire

Cualquier cosa que provoque un movimiento rápido del aire, incluido un ventilador, puede evaporar la humedad de la boca y los conductos nasales, secándolos. Ello dificulta un sueño profundo, porque aumenta los ronquidos y otros problemas de respiración.

Este movimiento de aire también puede hacer circular polvo, lo que podría causar molestias en algunas personas, especialmente si tienen alergias.

Una buena idea es tratar de mantener el ventilador a una distancia segura de tu cama y no tenerlo soplando directamente sobre ti. Para protegerse contra el polvo y otros alérgenos, se recomienda mantener un filtro de aire en el dormitorio. También es recomendable realizar irrigación sinusal diaria con solución salina, que puede ayudar con los conductos nasales secos, la congestión y otros problemas nasales.

El aire frío también puede causar contracciones musculares, por lo que la exposición a este aire por la noche puede provocar rigidez en el cuello por la mañana. Esto es más un problema con el aire acondicionado que se deja funcionando toda la noche que con los ventiladores. En caso de que se use aire acondicionado, pues, es mejor que éste no apunte directamente al cuerpo del que duerme, y que la temperatura no sea muy baja: la adecuada para que no sudemos porque tenemos calor.
Imagen | @eduardorobles

Ver todos los comentarios en https://www.xatakaciencia.com

VER 1 Comentario

Portada de Xataka Ciencia